Servicio a la rusa y el enano Gueridón | PROTOCOLO Y ETIQUETA

publicado en: comer, Mesa, Protocolo | 0

 Hay diferentes maneras de servir un plato a la mesa. La más común quizá sea el emplatado, donde el alimento llega hasta el comensal perfectamente colocado en su plato correspondiente desde la cocina.

Hay diferentes maneras de servir un plato a la mesa. La más común quizá sea el emplatado, donde el alimento llega hasta el comensal perfectamente colocado en su plato correspondiente desde la cocina. Sin embargo, hoy me permito hablarles del servicio a la rusa o gueridón, una manera de servir de gran gala y  muy vistosa.

La historia del origen del nombre de Gueridón, según la escritora Doris Mortman es la siguiente:

Gueridón de la época de Luis XIV

Gueridón de la época de Luis XIV

 

Había una vez un enano, servidor del rey Luis XIV; se llamaba Guéridon, y su trabajo consistía en llevar pequeños pasteles al rey en una bandeja. Como tenía una estatura muy pequeña, no colocaba la bandeja sobre una mesa, sino que se quedaba de pie junto al rey con los dulces hasta que éste había saciado su apetito. Desde entonces, las mesitas auxiliares pequeñas y redondas fueron llamadas gueridons, en honor a aquel siervo fiel.

Hay diversas teorías del origen del nombre de esta manera de servir. Una cuenta que al príncipe  Alexandre Borisovitch Kourakin, embajador ruso en París en 1830,  le gustaba que los platos se preparasen delante suyo, por eso se llama servicio a la rusa.

Hay autores que atribuyen este nombre a Henry Charpientier, quien trabajando en el Café de París de Montecarlo creó el “service à la russe” en 1894.

Durante el reinado de Luis XVI y hasta le siglo XVIII las comidas se servían a la francesa, es decir, las fuentes de alimentos se depositaban en las mesas y los comensales se servían ellos mismos.. En el servicio ruso, los comensales asumen un papel más pasivo en la mesa, y es el servicio el que adquiere mayor importancia.

El gueridón es una pequeña mesa auxiliar móvil con elementos de cocina o bar. Esta mesa es ligera y tiene dimensiones reducidas para facilitar su transporte. Este tipo de servicio es poco utilizado en la actualidad, salvo en restaurantes o locales de gran categoría. Necesita personal cualificado, y se gasta más tiempo en emplatar los alimentos que en otros tipos de servicio.

Captura de pantalla 2016-10-11 a la(s) 18.41.12

Características

  • En un gueridón se puede cortar, trocear, lonchear, trinchar…. Se preparan platos al momento delante del comensal.
  • En esta pequeña mesita puede haber calentadores, jarritas para flambear, pinzas, cubiertos, salsas, aditivos, vajilla diversa…
  • Este servicio lo suele ofrecer el jefe de rango o chef del establecimiento, a veces ayudado por otro trabajador o commis.
  • El gueridón no se mueve alrededor de la mesa, sino que se coloca en un punto delante de todos los comensales hasta el final del servicio. El gueridón se sitúa a cierta distancia de seguridad, sobre todo en caso de tener que saltear con aceite o flambear algún postre.
  • Aunque a veces el chef deje probar algún alimento según lo va preparando para que el cliente lo adecue a su gusto, el comensal no puede coger ni salsas ni comida directamente del gueridón.

Captura de pantalla 2016-10-11 a la(s) 18.23.33

Les propongo un pícaro ejercicio histórico. Guéridon no era el único enano de la corte del rey Luis XIV. El favorito de su mujer, era un negro llamado Nabo. No tardarán mucho en descubrir los favores que hacía Nabo a la reina, ni cómo se divulgó la historia por toda la corte francesa….

Origen: Servicio a la rusa y el enano Gueridón | PROTOCOLO Y ETIQUETA

En la mesa como se comen los huesos, la salsa y la fruta

publicado en: comer, invitados, Mesa | 0

Es muy descortés servir los huesos con la mano, tomándolos como se toma un bastón; es bueno tocarlos lo menos posible

Es muy descortés servir los huesos con la mano, tomándolos como se toma un bastón; es bueno tocarlos lo menos posible; y si es necesario, hay que hacerlo con sólo dos dedos, sosteniéndolos por alguna parte que no pueda dejar grasa.

Es mucho más feo roerlos alrededor con los dientes, teniéndolos con las dos manos, como hacen los perros con sus patas; es también muy grosero chuparlos haciendo ruido, de modo que sea oído por otros. No hay que llevarlos siquiera a la boca; hay que contentarse con sacar poco a poco la carne con el cuchillo, lo más limpiamente posible, y ponerlos luego sobre el plato, sin echarlos nunca al suelo, lo que sería una gran descortesía.

Es muestra de sensualidad, que nunca está permitida, romper los huesos con el cuchillo, o con cualquier otra cosa, golpeándolos sobre la mesa o sobre el plato, o sacudiéndolos para sacarles la médula; hay que sacarla con el tenedor, o con la punta del cuchillo, o con el mango de la cuchara, si se puede hacer fácilmente, si no, no hay que intentarlo siquiera; con todo es mucho mejor, y más educado no tomarse la molestia de sacar la médula de los huesos.

Es mucho mejor no tomar salsa de la fuente, pues esto indica siempre alguna sensualidad en la persona que lo hace; pero cuando se toma, hay que hacerlo con la cuchara, después de limpiarla con la servilleta, y verter enseguida la salsa en el plato.

Es muy descortés poner salsa en todos los trozos de carne en la fuente, a medida que se comen; lo es aún más mojar el pan en la salsa, pero es muy grosero mojar en ella el pan o la carne ya mordidos, después de haber sido metidos en la boca.

En cuanto a las frutas, confituras y otras cosas que se dan en los postres, la educación quiere que se sea muy comedido en tomarlas, y que se coman con moderación. Usarlas de otro modo sería dar a conocer que se tiene afición a esta clase de golosinas.

Es preciso, en particular, que los niños se guarden mucho de hacer signo alguno con los ojos o con los hombros, que indique sus deseos; deben esperar que se las den.

Una cosa que no está nunca permitida, sobre todo estando a la mesa de una persona a la que se debe respeto, es el meterse en el bolsillo, o poner en la servilleta, frutas para guardarlas, como sería, por ejemplo, una manzana, una pera, una naranja, etc.

Tampoco está permitido, estando en un jardín, a menos que pertenezca a un amigo íntimo, tomar flores o frutas, o pedirlas para llevárselas; la buena educación quiere que no se toque nunca nada.

Es descortesía presentar a alguien parte de una fruta o de otra cosa que uno ha empezado ya a comer; también es descortés tragar los huesos de las frutas, o romperlos con los dientes o con cualquier otra cosa, para sacarles la almendra; tampoco está bien escupirlos sobre el plato, o echarlos al suelo o al fuego; sino que se deben tomar con la mano izquierda medio abierta, y ponerlos enseguida discretamente en el plato.

montar mesa para Nochebuena y Nochevieja

publicado en: Mesa, Protocolo | 0

Este artículo forma parte del Especial Navidad de protocolo.org.

Las dos grandes estrellas gastronómicas de la Navidad, en casi todo el mundo, son la cena de Nochebuena y la cena de Nochevieja – Año Nuevo

i-2918-cG.17397.1

Una mesa sencilla y elegante para Nochebuena y Nochevieja

La llegada de las fechas navideñas suele conllevar, en la mayoría de los casos, reuniones y encuentros familiares y de amigos en torno a una mesa. Las dos grandes estrellas de la Navidad, en la mayor parte del mundo, son la cena de Nochebuena y la cena de Nochevieja, amén de aquellas otras mesas que cada región o comunidad celebren como fiesta grande, como puede ser la comida de Navidad, la comida de Año Nuevo, la Noche de Reyes, etc.

i-2918-cG.17790.1

¿Dónde colocar la mesa?

En función del número de invitados y del tamaño de la casaponer la mesa puede ser, en algunos casos, más que una decisión propia una decisión obligada -no hay otro lugar donde se pueda poner-. Es decir, la mesa puede no ir donde quiera sino donde se pueda, donde quepa. Las casas actuales suelen ser pequeñas – no suelen tener un número generoso de metros cuadrados- y en cuyos salones no se pueden hacer muchas filigranas. Una vez localizado el sitio más adecuado hay que contar con la ubicación de las correspondientes sillas y con la facilidad que hay que dar a cada persona o personas que deben ir a la cocina de forma relativamente frecuente (ir a por unos platos, unos cubiertos, traer la comida, la bebida, etc.). Hay que dejar un sitio adecuado para este tránsito. También es importante que la mesa quede bien fija y que no baile o cojee. Es muy incómodo, y peligroso -se pueden caer las cosas- comer en una mesa que se mueva. Los invitados también deberían poder acceder a su sitio con relativa facilidad y comodidad.

Aunque no es lo más recomendable, en el caso de tener dificultad para poner una sola mesa grande, se puede optar por colocar dos mesas más pequeñas que puedan caber de forma separada o haciendo un encaje tipo puzzle o Tetris. Pero siempre hay que hacer todo lo posible porque todos los invitados estén sentados en una sola mesa para poder compartir comida y conversación en un mismo espacio.

Vestir la mesa. Una mesa de etiqueta

i-2918-cG.18417.1
Una vez que la mesa ya tiene “su sitio” reservado, llega el momento de vestirla y decorarla. Al igual que una persona elige su vestuario y complementos, la mesa también tiene su propio vestuario principal, que es el mantel, y sus complementos que son los distintos adornos que la decoran (centros de mesa, candelabros, etc.).

El mantel, siempre que sea posible, de una sola pieza para evitar tonos distintos (es difícil que dos manteles tengan el mismo color, salvo que sean nuevos). Hay que evitar hacer “empalmes” de varios manteles, pueden hacer arrugas que afean y desestabilizan platos, vasos y otros elementos. Unir varios manteles puede dar lugar, en cierta manera, a una pérdida de uniformidad en la mesa al verse los bordes de los distintos manteles que se han unido o solapado.

Un buen mantel debe “colgar” por los lados de la mesa sobre un tercio de la altura que hay entre la mesa y el suelo. En estos casos especiales, se puede hacer alguna excepción y dejar que el mantel pueda quedar algo más corto. Pero así todo, debe colgar un poquito. Si queda demasiado justo es mejor optar por colocar otro mantel de mayor tamaño.

i-2918-cG.19287.1

El mantel, mejor de hilo o algodón, o bien de cualquier otro tejido natural, pero debemos evitar los tejidos sintéticos. Lo que si puede ser es algo más atrevido de color e incluso elegir uno con un llamativo estampado. En Navidad, suele ser bastante habitual, permitirse alguna licencia en cuanto al “vestuario” de la mesa y con ello se pretende darle un mayor ambiente navideño. No obstante, las clásicas mantelerías de toda la vida son también perfectamente válidas para estas fiestas.

Las servilletas a juego con el mantel y del mismo tejido. Dobladas de forma clásica, rectangular o triangularmente, y colocadas a la derecha del plato (o a la izquierda del mismo, si lo prefiere). También se pueden colocar sobre el plato -pero no las debemos colocar dentro de las copas-. Como es Navidad también podemos permitirnos la licencia de hacer alguna doblado artístico de las servilletas.

En función del tamaño de la mesa y del número de comensales que se van a sentar a la misma podemos calcular el espacio que nos queda disponible para la decoración. Podemos colocar uno o varios centros de mesa, candelabros o cualquier otro tipo de adorno. Hay que tener en cuenta que los adornos de la mesa no pueden establecer barreras entre los comensales, ni entorpecer el uso de los distintos elementos de la mesa -salseras, fuentes, salero, etc.-. Tampoco es adecuado poner centros con flores, frutas, etc., que tengan un olor muy marcado pues pueden molestar e incluso llegar a desvirtuar el propio olfato del comensal y no dejarle apreciar el aroma de los alimentos y las bebidas.

Si en la mesa hay varios comensales que sabemos que son fumadores, la elección de candelabros o cualquier otro soporte para velas son muy adecuados, pues las velas encendidas nos sirven para eliminar de forma más rápida el humo de los cigarrillos y los puros.

i-2918-cG.20129.1
Vamos a poner la mesa
Una vez que la mesa ya está vestida con sus mejores galas, ahora le faltan los elementos principales para una comida: vajilla, cristalería y cubertería.

Si optamos por lucir nuestra mejor cubertería, y ésta es de esas antiguas cuberterías de plata o alpaca, que suelen oscurecer o ennegrecer con el tiempo, es bueno darle una buena limpieza unos días antes para que esté en perfecto estado. La limpieza debe ser a fondo, ya que este tipo de metales -los de antes ahora vienen mejor protegidos- oscurecían con facilidad y no eran nada fáciles de limpiar. Por eso es mejor hacerlo unos días antes.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
El orden, tenedores a la izquierda y cuchillos y cucharas a la derecha, siempre colocados por orden de “intervención”. Es decir, los que primero se van a utilizar, los más alejados del plato. Si queremos colocar los cubiertos de postre, encima del plato de forma perpendicular al resto de cubiertos. Los cubiertos deben estar juntos pero no pegados entre ellos. Es decir, no se deben tocar.

En cuanto a la vajilla, podemos colocar un bajoplato o plato de adorno como base; siempre debe ser de mayor tamaño que el plato más grande de mesa que tenga su vajilla. Este bajo plato debe ser una base para colocar otros platos y no se cambia a cada plato. Sobre el plato base o bajo plato reposa un plato llano y encima un plato hondo, o no. Es opcional. Puede ir encima un plato más pequeño o de aperitivos en el cual pueden ir servidos algunos canapés o aperitivos o bien puede servir para tomar ese aperitivo aunque no esté previamente servido. Si hay alimentos con cáscara u otros elementos de desperdicio, este plato de entrantes se cambiará tantas veces como haga falta (es muy típico en Navidad comer marisco, y ello da lugar a que el plato se llene de cáscaras con cierta facilidad). Los platos separados un dedo (1-2 cms.) del borde de la mesa. El espacio entre los comensales debería ser de unos 65-70 cms. para que los invitados se puedan mover con cierta comodidad y soltura en la mesa.

Si ya sabemos que bebidas vamos a servir en la comida, es hora de colocar la cristalería. Frente al plato y ligeramente ladeadas podemos empezar por colocar la copa de agua (que suele ser de gran tamaño, la de mayor tamaño en muchos casos -hacemos esta salvedad porque actualmente hay copas de vino tinto de mucho mayor tamaño que la de agua-), luego colocaremos la copa de vino tinto, y por último la copa de vino blanco. Como durante estas fiestas suele ser bastante habitual y, porque no decirlo, tradicional tomar cava (o champán), podemos poner a continuación de las copas anteriormente mencionadas la copa de cava (tipo flauta).

i-2918-cG.20913.1

La cristalería: La copa de agua siempre irá en la parte superior centrada respecto al plato y hacia la derecha la copa de vino tinto, la copa de vino blanco. La copa de cava-champán, preferiblemente de flauta (largas), ya que conservan mejor las burbujas, irá situada en la parte superior de las copas a la altura de la de vino blanco. No se ha de retirar de la mesa la copa de agua y las de vino, incluso en el momento que sirvamos otra bebida alcohólica; si queremos retirar alguna copa siempre se ha de preguntar al comensal antes de retirarla. Si posteriormente tenemos la costumbre de servir diversos licores, chupitos, etc. lo mejor es que esos vasos o copas los coloquemos en el mismo momento de servir esos licores, y así evitaremos recargar la mesa con demasiadas piezas de la cristalería.

Por último, es bueno tener una luz apropiada para la cena, ni demasiado tenue ni demasiado fuerte. La mejor luz es la indirecta. La temperatura de la estancia agradable, entre 20 y 23 grados. El ambiente con un aire limpio y bien ventilado. Si hay fumadores, les podemos pedir que fumen en otro sitio distinto del que va servir de comedor donde comerán todos los invitados. Si queremos, podemos tener una suave música de fondo durante la comida pero a un volumen muy bajo para que apenas se oiga y no moleste. Por favor, mejor no poner villancicos estridentes y repetitivos.

Normas Protocolo Importantes en la Mesa

1. A la mesa es esencial presentarse limpio y arreglado.

  1. Al sentarse, evite dejarse caer en la silla.

  2. No pase los brazos detrás de la silla, ya que puede ser muestra de pereza.

  3. No se balancee en la silla, causa muy mala impresión.

  4. Nunca coma recargando los codos sobre la mesa.

  5. Al hacer uso de los cubiertos, baje los codos manteniéndolos junto al cuerpo.

  6. Hay que tomar en cuenta a las personas que están con usted en la mesa y no dedicarse sólo a comer un bocado tras otro.

  7. Al comer, mantenga la boca cerrada, hasta que el alimento llegue a sus labios, no la abra con anticipación.

  8. Una vez que esté la comida en la boca, mastique con la boca cerrada, evitando los ruidos.

  9. Hablar con la boca llena es muy desagradable, no lo haga.

  10. Nunca lleve las manos a la cara mientras come y menos aún use los cubiertos o los dedos para rascarse.

  11. No se estire en la mesa, es de muy mal gusto.

  12. Nunca meta el pan o la tortilla al plato para limpiarlo.

  13. Nunca se chupe los dedos, ni se limpie los dientes con la lengua o las uñas.

  14. Jugar con los cubiertos y darle vueltas al salero, no es correcto.

  15. No tome los cubiertos como si fueran plumas y se dispusiera a escribir, use la forma adecuada.

  16. Para enfriar la sopa no se debe soplar, ni llenar la cuchara y dejar caer el chorro en el plato o la taza, simplemente espere, o bien, muévala un poco con la cuchara.

  17. Por muy caliente que esté la sopa, si empieza a tomar de la que está encima, por la orilla del plato, no tendrá el menor problema.

  18. Cuando quede poca sopa, tómela suavemente con la cuchara hacia dentro del plato, pero nunca incline este para recoger el resto.

  19. Mientras tomamos la sopa o cualquier otro alimento, no debemos golpear los cubiertos en el plato, hay que procurar usarlos con toda suavidad.

  20. No haga señas ni gestos de entendimiento con alguna persona que se encuentre al otro extremo de la mesa.

  21. Son los alimentos los que se llevan a la boca y no la boca a los alimentos, no se agache al comer, ligeramente inclinado es lo correcto.

  22. Si al servise se le cae algo al mantel, recójalo con el cuchillo y póngalo a la orilla del plato, lo que no debe hacer es comerlo o recogerlo con la mano.

  23. Mostrar ansiedad frente a un plato de comida, porque le gusta mucho o porque tiene mucha hambre, es de mal gusto. Unos minutos de espera en nada perjudican y la naturalidad es el mejor principio de la educación.

  24. Levante ligeramente la cabeza cuando tome líquidos, pues el borde del vaso o la tasa no debe tocar su nariz.

  25. No empine botellas ni vasos con el fin de tomar hasta la última gota, en nada le aliviará esa ínfima cantidad y es mejor mostrarse mesurados que ansiosos.

  26. Cuando le pongan o retiren el plato, aparte amablemente el brazo correspondiente a fin de facilitar el servicio, y lo que es más importante, sea atento con la persona que sirve.

  27. Al servir agua, refresco o jugo, tanto el cuello de la botella como la boca de la jarra no deben tocar el vaso.

  28. No tome líquidos en pequeños sorbos, sino una vez que los necesite, acostumbre no hacerlo después de cada bocado.

  29. Una de las faltas más graves que puede cometer es tomar líquidos cuando tenga comida en la boca.

  30. Fuera de la mesa, en paseos de campo, o donde ofrezca inseguridad la higiene de los vasos, puede tomar directamente de la botella.

  31. Si le sirven un refresco con popote, deje un poco de líquido para no hacer ruido.

  32. No encienda el televisor o el radio durante la comida, a menos que toda la familia esté de acuerdo.

  33. No debe pedir repetición de la sopa, el guisado o el postre, pues se supone que han preparado una porción por persona.

  34. No hay necesidad de comer todo lo que le sirvan, ya que sólo puede ser responsable de aquello que usted se sirve y que se supone hace de acuerdo con su apetito.

  35. No gire el plato para comer lo del otro extremo, coma lo que tenga frente a usted.

  36. No haga preguntas a una persona en el preciso momento en que se lleva el bocado a la boca, pues no podría contestar debido a que no se debe hablar con la boca llena.

  37. En la mesa no hable de muertes ni de accidentes, ni cualquier tema de esta índole.

  38. Si cuando come entra alguna persona, después de saludarla, diga: ¿Gustas?, pero si es usted la persona que entra y alguien está comiendo, diga: Buen provecho.

  39. Las tazas tienen asa para que tome de ella, no con toda la mano.

  40. Sírvase el azúcar que necesite, pues una vez mojada la cuchara no es correcto meterla nuevamente en la azucarera, a menos que haya una especial dentro de la misma.

  41. En todo momento cuide su lenguaje, pero en la mesa muy especialmente.

  42. No ofrezca cubiertos ya usados, sobras de pan o bebida de su propio vaso.

  43. Para pasar algo a una tercera persona, es mejor pedir a quien está cerca de usted que por favor lo haga.

  44. Tome el vaso desde abajo, si lo desea, coloque un dedo debajo o dos, el meñique y el anular dan seguridad.

  45. Para servir un vaso, tómelo y se colóquelo asiéndolo por debajo, es antihigiénico tomarlo por arriba.

  46. Puede llenar un vaso máximo hasta dos tercios de su capacidad, colocando una servilleta entre el vaso y el plato que lo sostiene.

  47. Nunca sirva la sal con los dedos.

  48. Al usar el salero, póngalo horizontal, controlando con suaves gopecitos de su dedo índice sobre el salero. Evite moverlo de arriba abajo.

  49. Si le piden el salero o algún otro condimento, páselo antes de usarlo.

mesa
  1. Cuando un invitado rompe algo por accidente, la anfitriona o anfitrión no debe apenarlo. Una invitación implica la responsabilidad de hacer al invitado gratos los momentos que pasa en su compañía.

  2. Si usted ve que ha manchado a su vecina o vecino, excúsese por el incidente y ofrezca su servilleta para que ella o él se limpie, en vez de hacerlo usted, para evitar equivocadas interpretaciones.

  3. Si se le presenta la necesidad de usar el pañuelo, ocupe sólamente un lado y hágalo oprimiendo la nariz hacia la punta, así puede limpiarse sin hacer ruido. Acostumbre sonarse antes de salir de casa.

  4. Al toser o estornudar, aplique el pañuelo a la boca y nariz, procurando volver a un lado la cara.

  5. Cuando sienta la necesidad de bostezar, tape siempre la boca con la mano antes de iniciar el bostezo.

  6. Bostezar es una necesidad normal, hágalo sin exageraciones.

  7. Si su estómago hace ruido, no lo comente ni se apriete el estómago, actúe como si nada hubiera pasado.

  8. Eructar por gusto es falta de educación.

  9. Si eructa por enfermedad o involuntariamente, no se golpee en el pecho. Lleve su mano a la boca y sólamente diga en voz baja: ¡Perdón!, pero no se avergüence.

  10. El uso del palillo debe ser en privado, nunca en la mesa.

  11. Apuntar con el dedo es falta de educación, con la vista o con la cabeza es lo correcto. Sólo en caso de necesidad con la mano.

  12. Al comenzar a arreglar una mesa, se cubre esta primero con un paño grueso y después se pone encima el mantel, con el objeto de proteger la madera y atenuar el ruido de los platos.

  13. Es de caballeros que los hombres ayuden a jalar la silla al sentarse su compañera o vecina.

  14. Cuando se anuncia que la comida está servida, es descortés hacer esperar.

  15. La señora o señorita, se sienta siempre por costumbre, a la derecha del señor. Él se coloca en su asiento después que ella lo hace.

  16. Al invitado de honor debe señalársele su asiento a la cabecera de la mesa, o bien, junto a los señores de la casa.

  17. En una reunión, conversar sólo con una persona que le simpatiza o le interesa, olvidándose de las demás, es falta de educación.

  18. Si desea hablar con una persona que está lejos de usted, evite hacerlo por la espalda de quienes están entre usted y su interlocutor.

  19. En un sitio público no debe hablar en voz muy alta.

  20. Cuando habla con un persona, no debe dirigir marcadamente la mirada alrededor, para ver quién pasó o quién llegó, es como si diera la espalda a su acompañante.

  21. En un bufé pase siempre el plato con una servilleta por debajo.

  22. Ningún alimento blando se corta con cuchillo, por ejemplo: el huevo.

  23. Cuando se ofrece algo en la mesa, es costumbre hacerlo por la izquierda.

  24. La persona que sirve en casa debe llevar la bandeja a nivel de la cintura.

  25. En la mesa no debe sacar la polvera y retocarse el maquillaje.

  26. Nunca se levante de la mesa si el anfitrión o anfitriona no lo ha hecho.

  27. Si usted tiene que retirarse enseguida, no abandone el comedor sin antes ofrecer una excusa.

  28. Para disponer una mesa, empiece por colocar los cubiertos según el orden de la comida, sobre los lados de afuera hacia adentro. A la derecha cucharas y cuchillos, a la izquierda diversos tenedores según el menú.

  29. Cuando termina con la sopa, deje la cuchara en el plato, con el mango hacia la derecha.

  30. Siempre parta el pan con sus dedos.

  31. Nunca se lleve el cuchillo a la boca.

  32. Es correcto usar dos tenedores al comer pescado.

  33. Es correcto detener el bocado que va en camino para terminar una frase.

  34. Es correcto conversar con el cuchillo y el tenedor en las manos mientras come, pero no lo es accionar con ellos.

  35. Nunca coma, beba o ejecute una acción con una mano, mientras sostiene con la otra un cubierto, un vaso o una taza.

  36. El pollo, en un día de campo, cómalo sosteniéndolo con una mano, no con las dos. A la mesa siempre coma el pollo con el tenedor y el cuchillo.

  37. Al exprimir limón use el exprimidor o un tenedor.

  38. Sirva las verduras junto con el plato fuerte.

  39. Si come elote, cómalo en forma circular, no a lo largo; éste debe ser ingerido sólo en comidas informales.

  40. Sirva la toronja en mitades.

  41. Corte la manzana en cuartos.

  42. La pera, igual que la manzana.

  43. Tome las uvas con los dedos.

  44. Para el plátano utilice el tenedor y el cuchillo.

  45. Coma la sandía ulizando tenedor y cuchillo, las semillas visibles y las que encuentre en la boca, regréselas al plato con el tenedor.

  46. El melón es más fácil de comer ya que es posible quitarle las semillas antes de llevarlo a la boca. Si desea comerlo en mitades, hágalo con una cucharita.

  47. Para el mango existe un tenedor especial, si no lo tenemos, podemos utilizar un tenedor normal.

  48. Las bebidas en la mesa deben ser servidas por la derecha y arriba de los cubiertos.

  49. Coloque las copas siempre al frente, ordenándolas de derecha a izquierda, vino blanco o tinto y al final la copa de agua.

  50. Llene el vaso de agua antes de sentarse a la mesa.

  51. El señor de la casa prueba antes el vino para cerciorarse que no está avinagrado.

  52. El vino blanco, seco o dulce, no se debe helar demasiado. Consúmalo con carnes blancas, aves y mariscos.

  53. Tome el vino tinto o rojo, delgado o grueso, con carne de res, hígado, jamón crudo o cocido, pato y algunos quesos.

  54. El champaña se sirve como brindis, en las recepciones, antes de las comidas o los postres.

  55. El champaña se sirve en la clásica copa champañera, este vino puede ser ofrecido a todas horas y en todas las comidas, helado y en copas también frías.

  56. Parta la carne conforme la ingiere, no la parta toda a la vez.

  57. Al quitarles la carnita a las aceitunas, deposite el huesito en el tenedor o en la cuchara y póngalo en el plato, a un lado.

  58. Al comer espagueti, déle con el tenedor dos vueltas hacia adelante y, si es necesario, dos más hacia atrás. Para asegurar que no resbale de los dientes del tenedor, córtelo con el cuchillo.

  59. Después de comer, deje la mesa impecable, sin migajas o restos de comida.

  60. Antes de servir el postre, limpie la mesa de platos y cubiertos, incluso los que no se usó, excepto copas y vasos.

  61. Un buen café es el complemento de una buena comida.

  62. Si toma café o té sin estar sentado a la mesa, sostenga el plato y taza en la mano izquierda y lleve la taza a la boca con la mano derecha.

  63. Nunca deje la cucharita dentro de la taza, su lugar está a la derecha, sobre el plato.

  64. Al ofrecer cigarros, acerque la cajetilla, no saque cigarro por cigarro, la lumbre es un detalle de cortesía.

  65. Al fumar cuide que el humo no llegue a la cara de otra persona, si accidentalmente ocurre, no deje de disculparse.

  66. Para hablar, quite el cigarro de la boca.

  67. Las plantas, los platos, etc., no son lugares apropiados para tirar la ceniza. Pida un cenicero.

  68. Acerque el cenicero a la persona que lo necesita y diga: ¿Me permite?, no se lo dé directamente.

  69. Respete los lugares donde hay letreros que no permitan fumar, recuerde que hay fuertes razones para pedirlo.

  70. Nunca debe dar una taza, una copa o un vaso en la mano, déjelo en una mesita junto a la persona, con una base para que no manche la cubierta.

  71. Hablar un idioma desconocido para alguna o algunas de las personas del grupo es una falta de educación.

  72. Para despedirse estando en una reunión, no es necesario que se entere todo el mundo, pero sí debe enterar a sus anfitriones y luego retirarse en silencio.

  73. El tocar la bocina no es un modo correcto de anuciarse, debe acercarse a la puerta.

  74. Cuando decida retirarse de una casa, pongáse de pie, despídase y no entretenga al anfitrión media hora en la puerta.

  75. Conteste siempre si acepta o no la invitación que le hagan. El silencio no es correcto en este caso.

  76. En su casa, póngase siempre de pie para recibir a la persona que llega.

  77. Si tiene perros, no los ponga frente a las visitas, pueden no gustar de ellos, temer que les hagan daño o les manchen la ropa.

  78. No hay que insistir demasiado con una persona quien se niega a aceptar lo que se le ofrezca, la moderación ayuda siempre.

  79. Cuando entregue dinero a una persona, póngalo dentro de un sobre.

  80. Cuando algo le cause mucha risa en la mesa, procure no reírse estruendosamente, sino con mesura

protocolo

Autor desconocido

Conservar los Buenos modales en Navidad

comida-navidad

La regla de oro: “los cubiertos se utilizan de fuera hacia adentro, primero los más alejados del plato y así en orden hasta utilizarlos todos”. Por muchos cubiertos que haya a cada lado de su plato -algo muy típico en Navidad es hacer un amplio despliegue de elementos de la cubertería- esta regla es universal.

1. Desdoblar la servilleta.

La servilleta solo la debemos colocar en nuestro regazo cuando se va a empezar a comer. No hay que hacerlo antes, pues no es nada elegante ni correcto, estar con la servilleta en su regazo cuando no hay comida sobre la mesa.

2. Tocar los cubiertos.

Los cubiertos solo se utilizan cuando nos sirvan algo de comida en el plato. Un cubierto es un objeto diseñado para tomar ciertos alimentos, no para jugar, incordiar o utilizarlos para otras funciones distintas a las suyas -hay quien lo utiliza como destornillador, como mondadientes, etc.-.

3. Platillo del pan.

No hay que olvidar que la pieza de pan siempre es la que está en lado izquierdo. No le quitemos el pan a nuestro compañero de mesa que se sienta a nuestra derecha. Hablando del pan, no se corta con el cuchillo. El pan se trocea “pellizcando” ligeramente la pieza de pan.

4. Sopas y cremas.

Una sopa, crema o similar se toma con cuchara, pero no se inclina el plato para acabar su contenido. Hay que recordar que el plato, mejor, no se toca. Otra cuestión importante; si está muy caliente no se sopla para enfriarlo, debemos dejar que enfríe su contenido de forma natural.

5. Compartir.

Salvo en ambientes familiares o de mucha confianza, no se intercambia comida entre los platos, ni tampoco debemos “meter” nuestro cubierto en otro plato que no sea el nuestro.

6. Bebida.

No se deben llenar la copas hasta los bordes -se llenan sobre un tercio de su capacidad cuando es un vino y algo más de la mitad de la copa si es agua o un zumo o refresco para los niños-; tampoco debemos beber el contenido de una copa de un solo trago sino a pequeños sorbos. Si es un brindis y se sirve poca cantidad, si es correcto tomarlo de un solo trago.

7. Levantarse de la mesa.

Ni pequeños ni mayores se deben levantar de la mesa hasta que no haya finalizado el almuerzo o la cena. Solo por alguna razón importante se deben pedir excusas y se solicita el permiso para poderse levantar de la mesa.

8. Servir los alimentos.

Aunque depende de mucho del sitio que haya para poder pasar entre los invitados, por regla general, se sirve por la izquierda y se retira por la derecha. La bebida se sirve por la derecha.

9. Situar a los invitados en la mesa.

En una mesa familiar el criterio de “ordenación” más utilizado es el de la edad. Hay que olvidarse de todo tipo de jerarquías que en casa no son “efectivas”. En una mesa de Navidad en casa un ministro, un gerente de una compañía, un alcalde, una directora general, etc. son simplemente Carlos, Francisco, Jesús, Patricia… No hay una precedencia “oficial” sino familiar.

10. Ritmo.

Estos días de fiesta en la mesa es muy habitual intercambiar todo tipo de anécdotas, experiencias y vivencias con personas que no se ven durante el resto del año. Esto no debe alterar el ritmo de la comida. Si hay muchas “historias” que contar se pueden dejar para la sobremesa.

11. Ayudar.

Si la reunión convoca a muchos familiares y amigos, siempre habrá un “alma caritativa” que se ofrezca a los anfitriones para echarles una mano. Hay que dejarse de tópicos y machismos y no dejar todo el trabajo a las mujeres de la casa. Incluso, sería un bonito detalle darles un descanso y que los hombres de la casa se ocupasen de todo, o de casi todo.

12. Brindis.

Es posible hacer uno o varios brindis, dependiendo de la costumbre de cada familia, tanto al principio como al final e, incluso, a lo largo de toda la comida. Tampoco hay que ser demasiado pesado y proponer muchos brindis. Cuidado con los motivos del brindis, no vayan a ser ofensivos o molestos para algunos comensales.

13. Temas de conversación.

Confianza, familiaridad… no son sinónimos de todo vale. Es un día para disfrutar y no para polemizar -además el alcohol puede ser un aliado estupendo para perder los nervios-. Además de los temas típicos que pueden causar desavenencias como algunos deportes, la política, la religión… tampoco deben salir a “escena” temas familiares como herencias, cuidado de los mayores, favores denegados, etc.

14. Niños.

Si hay niños pequeños, mejor, al lado de sus padres -aunque haya que variar el orden de situación de los invitados en la mesa-. Es la mejor forma de “controlarlos” y de atender cualquier necesidad que tengan -cortarles un trozo de carne, darles algo a la boca, evitar que se levanten de la mesa, etc.-.

14. Regalos.

Si hay regalos mejor al terminar de comer. Es un auténtico caos dejar, aunque sea por evitar que den la lata los más pequeños, dejar abrir los regalos antes de la comida -bien sea un almuerzo de Navidad o una cena de Nochebuena-.

15. Fin de la comida.

Tanto el inicio de una comida como el final lo marcan los anfitriones o los que hacen sus veces. Es decir, hasta que no comienzan a comer los anfitriones o los mayores de la casa que presiden la mesa, por ejemplo los abuelos, no se empieza a comer. Lo mismo al terminar de comer. Si alguien quiere levantarse de la mesa, antes debe pedir el correspondiente permiso.

Esta no es una lista exhaustiva y seguro que a usted se le ocurren otras cuantas cosas que deberíamos tener en cuenta todo el mundo en una mesa de Navidad. Como decimos siempre, con un poco de prudencia y de sentido común todo irá sobre ruedas. Lo importante es disfrutar de unas fechas entrañables y en buena compañía.

EL PROTOCOLO MARCA NORMAS SEGUN LAS OCASIONES

Normas flexibles para cada momento y circunstancia.

Tienes una cita importante, una cena formal o una boda con caché. Y llega ese temido momento: ¿Cuándo tengo que usar cubiertos? ¿Dónde me siento? ¿Cómo tengo que vestirme? Toca enfrentarse al protocolo. Pero cada libro dice una cosa y hay miles de normas contradictorias, y algunas absurdas. ¿Hay que seguirlas siempre? Depende del entorno y del momento.

Lo primero en lo que coinciden los expertos es que el protocolo es mucho más flexible de lo que podríamos imaginar. Y que hay una regla que gana a las demás: el protocolo lo elige el que organiza el acto. Así que da igual lo que digan los libros porque el que pone la casa, manda. “Si haces caso a lo que dicen los libros y a la cantidad de reglas de protocolo que hay, vas a una cena y al final no comes”, dice Carlos Fuente, director del Instituto Universitario de Protocolo de la Universidad Camilo José Cela.

Aprendida la regla básica, hemos preguntado a varios expertos sobre cuáles son las reglas más sorprendentes y las situaciones más absurdas que se producirían que siguiéramos el protocolo en el sentido más estricto.

Aquí está este antimanual con las normas que puedes saltarte:

1. Cuando se baja una escalera acompañando a una señora, el hombre siempre va delante para que, si ella se cae, no se haga daño. “Esto no tiene sentido en una oficina en la que los dos son compañeros de trabajo y el hombre va lleno de papeles”, dice Gerardo Correas.

Foto  Sigfrid Lundberg  Escaleras de Lund Central Station.

2. Llevar la pamela durante toda la boda.  Eso significa que si una invitada opta por el sombrero, le toca aguantar el cóctel, la comida y la tarta con él puesto, aunque sea tan grande que se choque con los vecinos de mesa. “Un ejemplo que demuestra que es una norma sin mucho sentido: la infanta Elena en la boda de su hermana Cristina fue a la iglesia con una pamela enorme. Lo inflexible del protocolo dice que no se la puede quitar. La infanta se llevó a una peluquera y en el intermedio entre la ceremonia religiosa y el banquete se la quitó y apareció perfectamente peinada”, explica Correas. En la imagen inferior podemos ver la incomodidad de una gran pamela hasta para hacerse una foto.

Foto  Casa Real Holanda  Máxima de los Países Bajos con su marido Guillermo Alejandro.

3. Sentar a los matrimonios separados en la mesa. Pero si son novios, sentarlos juntos. “Es la llamada norma del descanso matrimonial y se hace para intentar que haya más integración entre los comensales. Lo curioso es que tradicionalmente se permitía que si la pareja no estaba casada se pudieran sentar juntos. Algo que no parece tener mucho sentido ahora porque ¿qué más da que estén casados o que no?”, cuenta Carlos Fuente.

Foto  Edsel Little  Mesa en la cocuna de Dante.

4. Usar las tarjetas para enviar un mensaje (más allá de lo que se escribe). “Al igual que existía un lenguaje de los abanicos, existe uno de las tarjetas. Según cómo las dobles quiere decir una cosa u otra: por ejemplo, doblar la esquina superior derecha significa visita, la inferior derecha es de pésame, la superior izquierda de despedida, etc. Hoy en día están absolutamente caducos y sería sorprendente que alguien las usara”, recuerda Bárbara de Senillosa.

Foto  protocolo.org  Significado tarjetas de visita.

5. Esperar en el primer plato pero no en el segundo. Pues sí, sí hace falta esperar en los segundos. “El tópico de que en el segundo plato sí se puede empezar a comer aunque no estén todos servidos es absurdo. Si no se puede en el primero lógicamente tampoco se puede en el segundo”, dice Correas.

Foto  Michael Coghlan  Comensales eligiendo sus platos.

6. Hacer reverencias excesivas. “No hay que hacer ninguna inclinación de rodilla ante los reyes. No es necesario y es antiestético. Se hacía antes porque los vestidos de gala eran largos y el gesto era casi imperceptible pero ahora que se les ven las piernas a las mujeres, no tiene sentido y parece incluso algo machista”, opina Fuente. “También son ridículas las inclinaciones excesivas, como las que en ocasiones hacen los mandatarios occidentales ante los orientales. Una ligera inclinación de cabeza basta”.

Foto  nydailynews  Visita a Tokio. Reverencia de Barack Obama al emperador de Japòn Akihito.

7. Poner fórmulas en francés en las invitaciones. “Por ejemplo: SE RUEGA CONTESTACIÓN, con las iniciales en francés (R.S.V.P. – Respondez S’il Vous Plait). Es una cursilada”, dice Correas.

Foto  Antonio  Invitación para una ceremonia.

8. Comer con la mano solo el pollo y los espárragos. “Hay muchas cosas que se pueden comer con la mano. Dependerá del sitio, de con quién estés, de qué se esté haciendo”, explica Correas. Bárbara de Senillosa también está de acuerdo: “Protocolariamente, los palillos no existen. El aperitivo se come con las manos, no hay nada más ridículo que perseguir una aceituna con un palillo. Croquetas, tortilla, minisandwiches… Y, si no, con unas cucharitas especiales para ello”.

Foto  NYT  Obama come pollo con las manos.

9. Llevar traje oscuro y corbata en todos los actos oficiales. “Yo soy muy defensor de la corbata pero ¿acaso no hay ahora trajes mucho más elegantes que no llevan corbata?”, reflexiona Fuente.

Foto  BBQ’sOnSunday  Actores vistiendo traje con y sin corbata.

10. Comer los langostinos con la mano. “Si voy a una casa y me ponen cubiertos, digan lo que digan los libros, en ese momento se come con cubiertos. Lo mismo al revés: si no me ponen cubiertos, por mucho que esté empeñado que se puede comer con cubierto, no los pediré para comer”, explica Gerardo Correas.

Foto  romerijo.com  Comer langostinos con las manos.

11. Colocar a los asistentes alternando hombre –  mujer – hombre – mujer. “Las posibilidades de que haya el mismo número de hombres que de mujeres en una reunión son bastante pocas”, explica Correas. Fuente resalta otro aspecto: “En teoría, a la esposa de un invitado hay que ponerle ‘señora de’ y el apellido del marido. Pero es absurdo tratarlas solo como esposas de alguien, así que es mejor poner el nombre siempre que se pueda”.

Foto  Ville Oksanen  Celebración formal de una asociación.

12. Usar solo la tercera persona en una conversación “real”. Aunque probablemente las posibilidades de que te encuentres con un rey o una reina sean pocas, el protocolo estricto dice que a un monarca nunca se le trata de usted, sino que se le habla en tercera persona, refiriéndose a él como su Majestad.

Foto  dailymail.co.uk  La reina de Inglaterra cena con el presidente francés Francoise Hollande.

Expertos consultados.

Gerardo Correas Sánchez, es presidente de la Escuela Internacional y de Protocolo y director de área de Protocolo de la Universidad Europea de Madrid. Carlos Fuente es director del Instituto Universitario de Protocolo de la Universidad Camilo José Cela.

Bárbara de Senillosa, directora de Relaciones Institucionales de la Escola Superior de Protocol i Relacions Institucionals.

Articulo publicado en protocolo.org

Pautas correctas para sentarse a la mesa

A la mesa hay que sentarse de una forma adecuada a los usos y costumbres del lugar donde nos encontremos. Estas son algunas de las reglas o normas que deberíamos tener en cuenta:

1. A la mesa debemos sentarnos bien vestidos y bien aseados. No es correcto sentarse en pijama, con el torso desnudo, etc. o mal aseado -despeinado, con la cara o las manos sucias, etc.-.

2. En la silla nos sentamos no nos dejamos caer. Hay que mover la silla ligeramente -para alejarla de la mesa- y sentarnos de forma adecuada.

3. En la silla hay que estar erguidos, sin estar tiesos, con las piernas juntas y las manos y antebrazos sobre la mesa.

4. No es correcto pasar los brazos por detrás de nuestra silla o balancearnos en ella. Es un comportamiento poco correcto.

5. Si tenemos una señora o una persona mayor a nuestro lado, debemos tener el detalle de cortesía de ayudarla a sentarse moviendo ligeramente la silla para facilitar que se siente esta persona.

6. No es correcto estirarse en la mesa, aunque estemos cansados, ni echar la silla hacia atrás para estirar las piernas o para hacer algún tipo de gesto que pueda molestar o incomodar al resto de comensales.

7. No es correcto sentarse antes de que lo hagan los anfitriones y/o los invitados de mayor relevancia.

8. Los sitios de honor de la mesa son la derecha de los anfitriones. La señora de mayor relevancia se sitúa a la derecha del anfitrión y el señor de mayor relevancia se coloca a la derecha de la anfitriona.

9. Sentados en nuestro sitio debemos mantener los brazos pegados a nuestro cuerpo para no molestar a los comensales que están junto a nosotros.

Como se comen alimentos comunes

publicado en: comer, Mesa, Protocolo | 0

cena-elegante

Creo que es importante el aprender y cada día me doy más cuenta de lo que sé, pero mucho más de lo que ignoro.

Cuando uno toma por norma la vida te crees que naciste preparado para cualquier ocasión, pero os puedo garantizar que se pasa verdaderamente mal si has de acudir a una comida de etiqueta o compromiso y no sabes cuales son las normas básicas para ingerir los alimentos y si lo haces debes de tener la seguridad de no dar una mala impresión.

Afortunadamente para mi he tenido la suerte de encontrar unas normas de Protocolo.org que poquito a poco os voy a ir haciendo llegar. A mí me están valiendo de mucho, espero que a algunos de vosotros también os ayude.

Qué cubiertos utilizar para comer…

Aunque la mayoría de las personas sabe los cubiertos que debe utilizar para comer los alimentos algunas veces nos surgen dudas sobre como tomar alguno de ellos. Vamos a dar unas pautas generales válidas para la mayoría de los platos y luego haremos un desglose pormenorizado de los alimentos más habituales y cómo tomarlos. La regla general es que los alimentos blandos se toman con el tenedor; los más duros (como las carnes), con cuchillo y tenedor; y para los pescados hay que utilizar la pala y el tenedor de pescado.

Consomés y sopas

Foto Sharon Hahn Darlin Taza de consomé
Las sopas, caldos y consomés, se toman con la cuchara. Si nos sirven un consomé en su taza, con asas, podemos optar por beberlo en vez de tomarlo con la cuchara, pero ésta nunca se deja dentro del recipiente, sino en el plato que le acompaña. Los platos como purés, cremas y texturas similares también se toman con la cuchara. Si alguno de los platos, considerados como caldosos, tienen “tropezones” grandes, podemos auxiliarnos del cuchillo y tenedor para trocearlos. Hay que recordar que no es correcto inclinar el plato para terminar el contenido del mismo.

Verduras

Foto David Saddler Plato de verduras variadas
Los espárragos, aunque se toman con las manos, cada vez es más habitual tomarlos con el tenedor. Si están fibrosos, hay que trocearlos con la ayuda del cuchillo. Las alcachofas se toman con las manos, hoja por hoja hasta llegar al corazón que se toma con el tenedor. Los guisantes, se “cargan” con el tenedor, pero no se pinchan. Nos podemos ayudar con el cuchillo para empujar, pero nunca llevándose el cuchillo a la boca. Las zanahorias crudas y verduras “duras” pueden necesitar del cuchillo para ser troceadas. El resto de verduras y ensaladas, se toman todas con el tenedor.

Huevos

Foto Tom Purves Huevos rancheros
Los huevos pasados por agua o con un hervor, se toman con una cucharilla de postre. Los huevos fritos se toman con el tenedor, y si “mojamos” un trozo de pan en la yema, cosa que no se debe hacer, se hará tomando un pedazo de pan en la mano. Las tortillas se trocean y se comen con el tenedor, incluso la tortilla española (de patatas). Cualquier otro preparado de huevo (revueltos, puddings, etc.) se toman con el tenedor, salvo que tengan “tropezones” duros que necesiten el auxilio del cuchillo. Los huevos duros, son una excepción, ya que se necesita el tenedor para sujetar el huevo y el cuchillo para cortarlo. De otra manera no sería nada fácil, trocearlo.

Pescados y mariscos

Foto momo Pescado a la plancha
La mayor parte de los pescados se toman con la pala y tenedor de pescado. Cuando se sirven enteros, se les quita la cola, las espinas y la cabeza, y luego se toman con el tenedor de pescado. Si la pieza se sirve limpia, solamente utilizaremos el tenedor de pescado tanto para comer como para trocear. El pulpo se come con el tenedor, aunque en determinadas ocasiones (si el trozo es muy grande) tendremos que auxiliarnos con el cuchillo. Los moluscos de cáscara (almejas, mejillones…) se despegan de la concha utilizando el tenedor y se llevan a la boca con él. En determinados casos, es factible llevarse el molusco a la boca con la cáscara, introduciendo ligeramente -a modo de cuchara- la cáscara en la boca, pero sin sorber.

Las vieiras se toman con el tenedor. Las ostras se abren con un cuchillo especial, y una vez abiertas se despega el molusco con el tenedor de ostras. El marisco se toma en su mayoría con las manos, auxiliados por unas tenazas para romper las partes más duras del mismo (como las patas). Si el marisco se ofrece preparado (gambas peladas, colas de langosta o bogavante, etc.) se toma solamente con el tenedor. Es conveniente cuando se sirve marisco, poner unos recipientes de agua con limón para limpiarse los dedos. O también unas toallitas impregnadas con limón u otra esencia cítrica.

Carnes

Todas las carnes se toman con cuchillo y tenedor. Se trocean a medida que se va comiendo y no toda la pieza de golpe (solo se trocea la comida en su totalidad a niños y a personas muy mayores o incapacitadas). Ciertas aves o piezas de caza, pueden servirse enteras. Si la pieza es grande la trincha el anfitrión y la sirve. Si son piezas pequeñas (como codornices, pichones, etc.) las debemos trocear nosotros con sumo cuidado. Primero se separan las alas, luego los muslos y por último la pechuga. Piernas de cordero y similares se cortan en lonchas horizontales. Redondos, RoastBeef y piezas similares, se cortan en medallones (lonchas gruesas) con cortes verticales.

Postres

La mayor parte de los postres se toman con los cubiertos de postre. Unos con la cucharilla de postre (helados, sorbetes, cremas, mousses, macedonias…) y otros con el tenedor de postre (tartas, bizcochos, frutas cocidas…). Solo determinadas piezas como el turrón, pastelitos pequeños o bocaditos, bombones… se toman con las manos de un solo bocado. La mayor pericia viene con la fruta. En los banquetes de gala no se pone fruta o al menos sin pelar y trocear. En las comidas no formales podemos permitirnos la licencia de usar las manos. No obstante lo correcto es utilizar los cubiertos de postre. Las frutas pequeñas (ciruelas, cerezas, uva, etc.) se comen con la mano. Las frutas tropicales, se comen muchas de ellas con cucharilla, como la chirimoya, por ejemplo.

Otros alimentos. ¿Cómo se come…?

1. El caviar.

Se toma con una cucharilla -mejor de nácar- y se deposita sobre una tostada o pan untado previamente en mantequilla (se sirve sobre el pan, pero no se “achucha” o estruja, manteniendo las bolitas enteras).

2. El paté.

Se debe untar sobre tostadas de pan o pan de molde tostado, utilizando por regla general, un cuchillo especial para ello (plano y sin filo de corte).

3. Las croquetas.

Se trocean y toman con el tenedor. O bien, se toman de un solo bocado sin son de un tamaño pequeño.

4. Aperitivos.

Depende de la situación. Es decir, en cócteles, lunchs y actos en los que permanecemos de pie, se suelen tomar con la mano. Si estamos sentados a la mesa, los fritos y otros aperitivos se toman con el tenedor.

5. Aceitunas.

Las aceitunas se toman con la mano, aunque también hay gente que puede utilizar el tenedor (aunque a veces sea una pequeña odisea intentarlo). Lo más correcto es tomarla con la mano.

6. Las alcachofas.

Se toman las hojas una a una con las manos y se come la parte carnosa, dejando la fibrosa a un lado del plato. Cuando llegamos al corazón se toman con el tenedor.

7. Las gambas.

Los langostinos y mariscos similares se pelan con los cubiertos y si no estamos muy diestros podemos utilizar las manos, pues con los cubiertos de pescado no todo el mundo sabe hacerlo de una forma precisa. Si nos la sirven peladas, se toman con el tenedor de pescado.

8. Mejillones y almejas.

Los moluscos de cáscara, se toman con el tenedor o introduciendo un trozo de la cáscara, como si fuera una cuchara, en la boca.

9. Huevos.

Los huevos y las tortillas se toman con el tenedor, tanto para comerlos como para trocearlos. Solo si hay algún tipo de ingrediente que no se puede trocear con el tenedor se puede utilizar el cuchillo.

10. Quesos.

La mayor parte de los quesos se toman con los cubiertos de postre. En el caso de quesos cremosos o cremas de queso, estos se untan como el paté.

11. Espárragos.

Se toman por el tallo con los dedos, se mojan en una salsa si se desea y se introduce la parte mojada en la boca, dando un solo bocado, y sin chupar. Está ganando adeptos utilizar el tenedor para estos menesteres.

12. Consomés y caldos.

Se toman con la cuchara, aunque en determinados casos como los consomés, pueden ser bebidos.

13. Las ostras.

La mayor dificultad de las ostras es su apertura (mientras más frescas, más difíciles son de abrir), por eso siempre se deben presentar abiertas, en una bandeja, y colocadas sobre hielo picado. Se toman con un tenedor (a veces uno especial para ostras), con una gotita de limón o una pizca de pimienta (aunque se pueden servir con algún tipo de salsa o vinagre de estragón, pero no es lo más habitual). Cualquier ostra que esté abierta, o con la carne blanda o lechosa es mejor desecharla. Si tenemos que abrir las ostras para los invitados, aparte de tener fuerza y maña, podemos dar un consejo: cogemos la ostra y con un cuchillo especial para ello, introducimos el cuchillo por el lado más fino de la misma (la zona del músculo o la “bisagra”). Moviendo el cuchillo suavemente a un lado y a otro, vamos introduciendo el cuchillo, hasta que podemos hacer “palanca” y abrir completamente la ostra (separando ambas conchas). Una vez abierta, deslizamos la hoja del cuchillo por debajo del cuerpo de la ostra y desprendemos la parte superior de la concha con cuidado de no desconchar el nácar.

14. Caracoles.

Hay que utilizar unos cubiertos especiales. Uno para sujetar el caracol y otro tenedor de dos largos dientes, para extraer la parte comestible.

15. Cremas y purés.

Se toman todas con la cuchara.

16. Ensaladas.

Se toman con el tenedor. Para servirse, si hay que hacerlo, se sirve con la cuchara y el tenedor. También se pueden utilizar unas pinzas especiales para servir ensaladas.

17. Espaguetis.

Se utiliza únicamente el tenedor para enrollarlos y llevarlos a la boca, pero no debemos ayudarnos de una cuchara, como parece que se impone.

Modales en la mesa

publicado en: Mesa, Protocolo | 0

04b6c3223ff4572691ba031ad7f98f54

La verdad es que resulta apasionante el ir recogiendo información par a poderla trasladar a todos mis amigos y aquellos que siguen mis publicaciones.

Hay cosas y situaciones que das por hecho que debes de saber o asumes como cotidianas y no te preocupan hasta llegado el momento y que te puedes encontrar en una tesitura complicada de salir.

hoy encontré estas normas de protocolo que pueden ser muy valiosas para todos nosotros y que agradezco a su autor Protocolo.org de haberlas puesto a nuestro alcance.

Buenos modales en la mesa.

Los modales en la mesa juegan un importante papel a la hora de hacernos una idea sobre la educación de las personas y a la hora de causar una buena impresión en una comida. Tener buenos modales en la mesa es una garantía para el éxito, tanto en nuestras relaciones personales como en los negocios.

Con independencia de que la comida sea con nuestro jefe, con un colega o con un cliente,nuestros modales pueden darle una idea de nuestro nivel de educación y en algunos casos, de nuestra capacidad profesional para acometer citas de este tipo. Alguien que no se sabe mover con soltura en la mesa no es buen indicativo y puede ser síntoma de inexperiencia en comidas de negocios.

La servilleta y su utilidad como símbolo.

La comida, según marcan los cánones más tradicionales,  debe comenzar cuando el anfitrión comienza a desdoblar su servilleta, se la coloca sobre el regazo y empieza a comer. Este es el punto de partida de cualquier comida. Nosotros debemos hacer lo mismo y colocar la servilleta desdoblada sobre nuestro regazo. Si la servilleta es muy grande la podemos colocar doblada por la mitad. La servilleta debe permanecer en esta posición durante toda la comida, y solo se debe retirar del regazo para limpiarnos los labios cuando sea necesario (siempre antes y después de beber).

En determinados países, como en el caso de muchos países americanos, suelen dejar la servilleta, cuando tienen que ausentarse un momento, sobre la silla, para indicar que van a volver en unos instantes. Tampoco es una costumbre generalizada en toda América pero si en determinadas partes.

En Europa se deja ligeramente arrugada sobre la mesa, en el lado izquierdo; si la pausa la hacemos dejando la servilleta arrugada en el lado derecho podría ser interpretado como final, y no como pausa.

El final de la comida, lo suele marcar el anfitrión dejando su servilleta ligeramente “arrugada” sobre la mesa. Una vez que la comida ha terminado el resto de los comensales deberían hacer lo mismo con su servilleta. No es correcto dejar la servilleta sobre el plato o se dobla de nuevo como si nunca se hubiera utilizado.

“La servilleta siempre se coloca sobre las piernas, no anudada al cuello como un babero”

La elección del menú.

Si después de revisar la carta hay dudas sobre alguno de los platos del menú no dude en preguntar al camarero por su composición y por cualquier otro dato que considere de interés antes de aventurarse a pedirlo. Es parte del trabajo del camarero, que no solo está en la sala para tomar nota. Esto es conveniente preguntarlo por si el plato trae algún ingrediente que no le gusta, al que es alérgico o cualquier otro motivo. Es mucho mejor preguntar que dejar luego el plato sin comer.

Si está con otras personas, será el anfitrión el que pueda hacer alguna sugerencia, así como indicar al camarero que tome nota primero a sus compañeros de mesa y por último a él. En determinadas ocasiones será el anfitrión quien haga el pedido, pues el resto de los comensales habrán optado por dejarse “llevar” por las sugerencias del anfitrión.

En el caso de que haya mujeres en la mesa, estas serán las que pidan primero.

Como invitado no se deben pedir platos caros, a menos que nuestro anfitrión nos lo indique o recomiende.

Tampoco se deben pedir más de dos platos en la comida. Si el anfitrión se inclina por pedir un determinado plato y hace el comentario sobre la idoneidad de que usted pida lo mismo, puede pedir ese mismo plato con independencia de lo que valga. Lo mismo ocurre a la hora de los postres. En este momento del postre no pida ningún tipo de licor caro o bebida de importación a menos que el anfitrión le invite a ello. También podemos dejarnos aconsejar por el camarero sobre las especialidades de la casa.

Interpretando la mesa.

Si asistimos a una cena formal o banquete de etiqueta, es posible poder “adivinar” en cierta medida los platos que nos servirán por los cubiertos y platos que hay en la mesa. Lo mismo ocurre con las copas y las bebidas que serán servidas. También queremos indicar que lo habitual para banquetes de este tipo es que haya tarjetones con el menú, pero puede no haberlos y es en este caso cuando podemos leer entre líneas “la mesa”.

  Saber estar en la mesa de un restaurante. Modales en la mesa. Comer fuera de casa.

Para darnos un idea y partiendo del plato como centro, a la derecha se colocan los cuchillos,las cucharas y cualquier otro tipo de cubierto especial (una pinza para el marisco, un gancho para los caracoles, etc.). En la parte superior del plato y ligeramente hacia la derecha se coloca la cristalería: copa de agua, copa de vino tinto y copa de vino blanco. Si hay champán, esta copa se colocará la última a la derecha (y en algunos sitios la colocan la primera a la izquierda).

En el lado izquierdo se colocan todos los tenedores y utensilios de apoyo (para pinchar o sujetar), y en la parte superior izquierda el platillo del pan y de la mantequilla. Generalmente también se coloca la servilleta, pero lo hemos dejado a elección de cada cual, pues colocarla en cualquiera de ambos lados del plato es totalmente correcto.

Hay autores que dan una cierta regla general para reconocer los cubiertos (aparte de la regla más conocida de utilizarlos de fuera hacia adentro). Es recordar que los utensilios para tomar alimentos líquidos tienen sus cubiertos en la parte derecha, y los alimentos sólidos suelen tener sus cubiertos en el lado izquierdo.

“Los cubiertos se utilizan de fuera hacia adentro, los primeros que se utilizan son los más alejados del plato”

Los cubiertos, cuando los utilizamos.

Escoger los cubiertos con los que tenemos que comer es una tarea muy sencilla. Lo hemos visto cientos de veces a lo largo de nuestra vida. No es difícil saber por donde debemos comenzar. Primero se deben utilizar los cubiertos más alejados del plato, a menos que se ponga un cubierto determinado en el mismo momento de servir el plato.

Se suele comenzar con una cuchara para tomar una sopa, un puré, una crema o un alimento líquido o pastoso.

Luego se suelen utilizar los cubiertos de pescado (tenedor y pala) y por último los cubiertos de carne. Los cubiertos de postre, si se colocan, estarán en la parte superior del plato de forma perpendicular a los cubiertos de mesa. Y en caso de duda, no tenga reparo en preguntar o en observar como los utilizan otros comensales.

Hay expertos que nos relatan dos formas de utilizar los cubiertos. La Europea (o Continental), que consiste en cortar los alimentos ayudados del cuchillo (en la mano derecha) y del tenedor (en la mano izquierda) durante toda la comida. La Americana, que consiste en cortar la comida con el cuchillo (en la mano derecha) y el tenedor (con la mano izquierda) y una vez cortada la comida se deja el cuchillo y se pasa el tenedor a la mano derecha para tomar los alimentos troceados. Cada uno  de estos estilos es opcional, aunque el que se cree más correcto, entre la mayor parte de las personas, es el estilo Europeo o Continental (cortar a medida que se va comiendo sin cambiar los cubiertos de mano).

Por supuesto, que los zurdos pueden utilizar los cubiertos de forma inversa a los diestros, y no es ninguna falta de corrección. Incorrecto es la persona, si la hay, que le pueda recriminar tal hecho.

Final de la comida.

NUNCA se debe apartar el plato de la mesa para indicar que se ha terminado de comer. No hay cosa más incorrecta e impropia en el comportamiento de un comensal.

El plato siempre permanece en la misma posición durante toda la comida. El modo de indicar al camarero que se ha terminado de comer es dejando los cubiertos en paralelo sobre el plato. No se dejan los mangos muy salidos del plato pues puede dar lugar a tropezar en los mismos, bien el camarero cuando nos retira el plato o bien nosotros mismos con nuestros propios brazos. Se deben dejar bien metidos hacia el centro del plato.

Los cubiertos que no ha utilizado no hace falta que los ponga en el plato, los puede dejar sobre la mesa, y se le retirarán cuando sea oportuno hacerlo. En el caso de las cucharas y las copas u otros cuencos, nunca se dejan dentro del recipiente, sino que se dejan en el plato de base que acompaña a este recipiente.