10 reglas de oro para comportase en sociedad – Protocolo & Etiqueta

Buenas maneras en sociedad: reglas de oro

   Es posible que diez reglas no sean suficientes para ver de forma exhaustiva todo lo que abarca el tema de la etiqueta social y los buenos modales. Pero son una importante base en la que situarse para quedar como una persona bien educada.

   1. Saber saludar. El saludo es un gesto de cortesía que debe hacerse a todo el mundo, con independencia del grado de cercanía que se tenga. El saludo puede variar en función de esta “relación” de cercanía.

Saludo Federación Japonesa de Negocios

Foto  U.S. Department of Commerce  Saludar Federación Japonesa de Negocios

   2. Saber presentar. Social o laboralmente es preciso hacer presentaciones de personas que no se conocen entre sí, bien sea en una fiesta o celebración, o bien sea en una reunión de trabajo.

Presentaciones de amigos

Foto  Wonderlane  Presentaciones amigos -John Forbes presenta a un amigo

   3. Saber hablar. Las conversaciones son un eje importante en la relaciones sociales o laborales. Hay que saber cómo y de qué hablar.

   4. Saber escuchar. Si es importante saber hablar, es tanto o más importante saber escuchar. Estar atento a lo que dicen los demás. Remarcamos, saber escuchar que no es lo mismo que oír.

Escuchando a una amiga

Foto  Michael Coghlan  Escuchar a una amiga

   5. Saber vestir adecuadamente. El vestuario es la mejor tarjeta de presentación de una persona. Cambiar un mala primera impresión es bastante difícil. Hay que saber vestir de forma correcta en función del qué, cómo, cuándo y dónde.

Moda joven

Foto  green grass jelly  Moda joven

   6. Ser puntual. La puntualidad dicen “es la cortesía de los reyes”. Ser impuntual significa hacer esperar a otras personas, hacerlas perder un tiempo que no deberían malgastar en esa espera. Es una gran falta de cortesía y de educación.

Ser puntual

Foto  JESHOOTS  Ser puntual

   7. Ser respetuoso. Las personas tienen sus ideas, sus creencias, sus formas de ver las cosas… y todo eso hay que respetarlo. El respeto también supone tratar a la gente acorde a su cargo, edad o jerarquía. El respeto supone no tutear a un desconocido. El respeto es el acatamiento que se hace a alguien (según definición del diccionario de la Real Academia Española R.A.E.).

   8. Ser cordial y amable. Es importante tratar a los demás con amabilidad y cordialidad. No cuesta nada y se consigue mucho. Una frase mal dicha, un gesto grosero, un tono de voz inadecuado… son formas de actuar que no favorecen nada la buena convivencia entre las personas. En cambio, saber pedir las cosas “por favor”, dar las “gracias”, saber pedir disculpas… ayudan a mejorar nuestras relaciones con los demás y ayudan a tener una convivencia muchos más cordial y pacífica.

Nicolas Sarkozy saluda a Anne-Mette Rasmussen

Foto  RTVE  Nicolas Sarkozy saluda a Anne-Mette Rasmussen

   9. Saber despedir. Un saludo es un inicio. Una despedida, es un término, una conclusión. Hay que saber terminar una celebración, una reunión, una visita… de forma educada y cordial.

Despedida de Patxi Izco

Foto  RTVE  Despedida de Patxi Izco

   10. Ser cívico. Importante, aunque parece un término caído en el olvido. Tirar un papel al suelo, una colilla, una lata de refresco; dar los buenos días, respetar el mobiliario urbano, ceder el paso, sujetar una puerta, etc. son formas de actuar en la vida que deben inculcarse a todo el mundo; hay que enseñar estas reglas y formas de comportarse tanto en casa como en el colegio-escuela.

Origen: 10 reglas de oro para comportase en sociedad – Protocolo & Etiqueta

Conservar los Buenos modales en Navidad

comida-navidad

La regla de oro: “los cubiertos se utilizan de fuera hacia adentro, primero los más alejados del plato y así en orden hasta utilizarlos todos”. Por muchos cubiertos que haya a cada lado de su plato -algo muy típico en Navidad es hacer un amplio despliegue de elementos de la cubertería- esta regla es universal.

1. Desdoblar la servilleta.

La servilleta solo la debemos colocar en nuestro regazo cuando se va a empezar a comer. No hay que hacerlo antes, pues no es nada elegante ni correcto, estar con la servilleta en su regazo cuando no hay comida sobre la mesa.

2. Tocar los cubiertos.

Los cubiertos solo se utilizan cuando nos sirvan algo de comida en el plato. Un cubierto es un objeto diseñado para tomar ciertos alimentos, no para jugar, incordiar o utilizarlos para otras funciones distintas a las suyas -hay quien lo utiliza como destornillador, como mondadientes, etc.-.

3. Platillo del pan.

No hay que olvidar que la pieza de pan siempre es la que está en lado izquierdo. No le quitemos el pan a nuestro compañero de mesa que se sienta a nuestra derecha. Hablando del pan, no se corta con el cuchillo. El pan se trocea “pellizcando” ligeramente la pieza de pan.

4. Sopas y cremas.

Una sopa, crema o similar se toma con cuchara, pero no se inclina el plato para acabar su contenido. Hay que recordar que el plato, mejor, no se toca. Otra cuestión importante; si está muy caliente no se sopla para enfriarlo, debemos dejar que enfríe su contenido de forma natural.

5. Compartir.

Salvo en ambientes familiares o de mucha confianza, no se intercambia comida entre los platos, ni tampoco debemos “meter” nuestro cubierto en otro plato que no sea el nuestro.

6. Bebida.

No se deben llenar la copas hasta los bordes -se llenan sobre un tercio de su capacidad cuando es un vino y algo más de la mitad de la copa si es agua o un zumo o refresco para los niños-; tampoco debemos beber el contenido de una copa de un solo trago sino a pequeños sorbos. Si es un brindis y se sirve poca cantidad, si es correcto tomarlo de un solo trago.

7. Levantarse de la mesa.

Ni pequeños ni mayores se deben levantar de la mesa hasta que no haya finalizado el almuerzo o la cena. Solo por alguna razón importante se deben pedir excusas y se solicita el permiso para poderse levantar de la mesa.

8. Servir los alimentos.

Aunque depende de mucho del sitio que haya para poder pasar entre los invitados, por regla general, se sirve por la izquierda y se retira por la derecha. La bebida se sirve por la derecha.

9. Situar a los invitados en la mesa.

En una mesa familiar el criterio de “ordenación” más utilizado es el de la edad. Hay que olvidarse de todo tipo de jerarquías que en casa no son “efectivas”. En una mesa de Navidad en casa un ministro, un gerente de una compañía, un alcalde, una directora general, etc. son simplemente Carlos, Francisco, Jesús, Patricia… No hay una precedencia “oficial” sino familiar.

10. Ritmo.

Estos días de fiesta en la mesa es muy habitual intercambiar todo tipo de anécdotas, experiencias y vivencias con personas que no se ven durante el resto del año. Esto no debe alterar el ritmo de la comida. Si hay muchas “historias” que contar se pueden dejar para la sobremesa.

11. Ayudar.

Si la reunión convoca a muchos familiares y amigos, siempre habrá un “alma caritativa” que se ofrezca a los anfitriones para echarles una mano. Hay que dejarse de tópicos y machismos y no dejar todo el trabajo a las mujeres de la casa. Incluso, sería un bonito detalle darles un descanso y que los hombres de la casa se ocupasen de todo, o de casi todo.

12. Brindis.

Es posible hacer uno o varios brindis, dependiendo de la costumbre de cada familia, tanto al principio como al final e, incluso, a lo largo de toda la comida. Tampoco hay que ser demasiado pesado y proponer muchos brindis. Cuidado con los motivos del brindis, no vayan a ser ofensivos o molestos para algunos comensales.

13. Temas de conversación.

Confianza, familiaridad… no son sinónimos de todo vale. Es un día para disfrutar y no para polemizar -además el alcohol puede ser un aliado estupendo para perder los nervios-. Además de los temas típicos que pueden causar desavenencias como algunos deportes, la política, la religión… tampoco deben salir a “escena” temas familiares como herencias, cuidado de los mayores, favores denegados, etc.

14. Niños.

Si hay niños pequeños, mejor, al lado de sus padres -aunque haya que variar el orden de situación de los invitados en la mesa-. Es la mejor forma de “controlarlos” y de atender cualquier necesidad que tengan -cortarles un trozo de carne, darles algo a la boca, evitar que se levanten de la mesa, etc.-.

14. Regalos.

Si hay regalos mejor al terminar de comer. Es un auténtico caos dejar, aunque sea por evitar que den la lata los más pequeños, dejar abrir los regalos antes de la comida -bien sea un almuerzo de Navidad o una cena de Nochebuena-.

15. Fin de la comida.

Tanto el inicio de una comida como el final lo marcan los anfitriones o los que hacen sus veces. Es decir, hasta que no comienzan a comer los anfitriones o los mayores de la casa que presiden la mesa, por ejemplo los abuelos, no se empieza a comer. Lo mismo al terminar de comer. Si alguien quiere levantarse de la mesa, antes debe pedir el correspondiente permiso.

Esta no es una lista exhaustiva y seguro que a usted se le ocurren otras cuantas cosas que deberíamos tener en cuenta todo el mundo en una mesa de Navidad. Como decimos siempre, con un poco de prudencia y de sentido común todo irá sobre ruedas. Lo importante es disfrutar de unas fechas entrañables y en buena compañía.