Los gestos y la comunicación no verbal.

publicado en: Comportamiento, Gestos | 0

El hombre lleva más de un millón de años utilizando este tipo de comunicación no verbal. Este tipo de comunicación no se ha empezado a estudiar nada más que hace sólo unas décadas. El investigador Albert Mehrabian descompuso en porcentajes el impacto de un mensaje: 7% es verbal, 38% vocal (tono, matices y otras características) y un 55% señales y gestos. El componente verbal se utiliza para comunicar información y el no verbal para comunicar estados y actitudes personales. Este investigador, Albert Mehrabian, afirma que en una conversación cara a cara el componente verbal es un 35% y más del 65% es comunicación no verbal.

Muchos gestos utilizados son comunes en la mayoría de los países, aunque otros pueden significar cosas distintas dependiendo de donde estemos.

  Si, claro. ¿Porqué no? Darren Criss de la popular Glee.

 Los gestos básicos suelen ser los más universalizados: mover la cabeza para afirmar o negar algo, fruncir el ceño en señal de enfado, encogerse de hombros que indica que no entendemos o comprendemos algo, etc. Otras veces, hay gestos que vienen heredados del reino animal, como puede ser enseñar los dientes en señal de enfado (agresividad).

Por regla general, cuando estamos mintiendo o forzando una situación, el cuerpo nos delata.

Aunque sepa que puede significar un determinado gesto, no caiga en el error de interpretarlo de forma aislada; es fácil que pudiera equivocarse. Los gestos se pueden fingir, pero no todo el cuerpo actúa de la misma manera. Las cejas, la risa, la pupila de los ojos y otros pequeños detalles seguramente nos delaten. Por regla general, cuando estamos mintiendo o forzando una situación, el cuerpo nos delata. Por eso las situaciones personales, se resuelven mejor cara a cara, que por teléfono y otro medio donde se puede esconder el cuerpo y perder una importante parte del mensaje (la parte no verbal).

“Los gestos también nos dan una idea de los modales de una persona”

Aunque el tema es amplio y daría para cientos de páginas, vamos a exponer los principales gestos y actitudes que nos pueden ayudar en nuestra vida cotidiana y en los negocios.La mayoría de los gestos y movimientos que utilizamos habitualmente, nos vienen condicionados por el entorno en el que nos hayamos criado. Los matices culturales, son de gran importancia en el lenguaje corporal. También el entorno familiar, tiene una clara influencia en nuestro comportamiento y en nuestra manera de “hablar con el cuerpo”.

Hay algunos gestos que se utilizan de forma universal (con sus excepciones) para significar lo mismo.

  Signo OK utlizado por los buceadores para señalar que no hay problemas

El signo de “OK”, OKEY con varias teorías sobre su origen, aunque la más aceptada según nos informa uno de nuestros amables visitantes es una deformación de la expresión “all correct” en “oll korrect” que apareció en algunos periódicos estadounidenses y canadienses durante el siglo XIX. Otra teoríaes que procede de la oposición al significado de “KO” (Knock Out). Significa que todo está correcto, aunque en determinados países se hace referencia a la homosexualidad por similitud del círculo formado con los dedos, y en otros países se utiliza para indicar algo nulo, inválido, cero o nada de nada. Otros autores afirman que el símbolo de OK, viene de 0 Kill, sin muertos en el frente, que era utilizado en la Guerra de Secesión Americana.

  Jóvenes en Irán en 2009 hacen el signo de la V

El conocido signo de la “V”, como símbolo de la victoria o el triunfo, popularizado por Winston Churchill, en la Segunda Guerra Mundial, no significa lo mismo, si se hace con la palma de la mano hacia afuera, que significa victoria, que con la palma de la mano hacia adentro que significa un insulto obsceno.


  Robin Williams insulta a un paparazzi usando gestos obscenos.

Los Gestos Obscenos son tan frecuentes como los gestos positivos y forman también parte del Lenguaje No Verbal

Otro conocido gesto, el dedo pulgar hacia arriba o hacia abajo, que indica el acuerdo o desacuerdo. Pero en algunos países se utiliza para insultar, como en Grecia, y en otros solamente significa el número uno , como en muchos países de habla Inglesa (USA, Nueva Zelanda, Australia, etc). Hay muchas variantes de gestos con este dedo, como la conocida forma de la mano para hacer “auto-stop”, pero no alargaremos más el tema.


  El pulgar hacia arriba es popularmente un gesto que expresa estar de acuerdo.

Espacio personal.

Sabemos realmente hasta donde acercarnos a una persona para charlar, para presentarla, etc. Todas las personas, según estudios recientes y según Allan Pease, tenemos nuestros territorios muy bien delimitados: la zona íntima, de hasta 50 cms. de distancia, donde se acercan las personas más allegadas (familia, amigos íntimos, etc). La zona personal hasta 125 cms. aproximadamente, distancia utilizada en reuniones, entorno laboral y social. La zona social, hasta los 2 ó 3 mts. más o menos, que es utilizada con personas ajenas a nuestro entorno (el cartero, un electricista, etc. y gente en la vía pública).

El tema de las distancias es de gran importancia a la hora de entablar un contacto o conversación con otra persona. Hay muchas personas que no les agrada que otros “invadan” su territorio o zona personal. Nunca le ha ocurrido que una persona se echa hacia atrás para mantener una distancia cómoda para ella. Este tipo de situaciones son muy variables en función del entorno (rural o urbano) y en función de la situación. Los que han crecido en zonas poco pobladas (núcleos rurales), suelen tener unas distancias más amplias en sus zonas (tanto íntimas, personales y sociales) que aquellas personas que han nacido en entornos con mayor densidad de población (generalmente núcleos urbanos).

La importancia de los gestos en Italia

  En Italia, la gesticulación es una parte importante del lenguaje cotidiano.

Italia merece una mención especial cuando hablamos de Gesticulación. La comunicación no verbal forma parte del propio lenguaje, y junto con su cultura se ha expandido notablemente a lo largo de los siglos. El idioma de los gestos en Italia ha merecido numerosos estudios. Unextenso reportaje multimedia sobre ello apareció en el New York Times en Junio de 2013.

  Hablar con las manos

Quien no ha escuchado alguna vez la expresión“hablar con las manos”. Todos los gestos son importantes en la comunicación no verbal, y las manos juegan un papel importante a la hora de gesticular. Los principales gestos que podemos deducir al ver unas manos son: palmas hacia arriba y abiertas, indican sinceridad, honestidad. Palmas hacia abajo, abiertas, significan una posición dominante y en ocasiones, poca honestidad (cuando se quiere mentir). Si cerramos la mano y apuntamos con un dedo, suele indicar una posición dominante y algo agresiva.

   En el momento de saludar, un apretón de manos puede indicarnos: cuando las manos están verticales, significa igualdad. Si nuestra mano está por encima, significa dominio, control, y si está debajo, sumisión, recato. Si se hace con fuerza significa seguridad. Si se hace muy suave sin apretar apenas, suele significar miedo, temor, desconfianza.

Foto  ITU Pictures  Reunión grupo de trabajo

   El apretón de manos puede ir acompañado de otras acciones, como poner la otra mano encima haciendo un bocadillo a la mano de la persona saludada. Si se utiliza con gente conocida demuestra confianza; con gente desconocida el efecto es el contrario. Dar la mano y agarrar la muñeca o agarrar el codo, solo se debe hacer con personas conocidas o del entorno cercano. Dar la mano y agarrar el brazo o el hombro, solo debería hacerse en casos de gran amistad o relaciones muy personales, al tener que invadir la zona íntima de una persona. Estos gestos son interpretados como símbolos de honestidad y sinceridad en personas cercanas y el efecto contrario en personas desconocidas o recién presentadas.

Foto  blog mis 4 hijas – mis4hijas.es  Dedos entrelazados – Albert Rivera

   Entrelazar las manos: puede hacerse a la altura de la cara, apoyados en una mesa, o bien de pie dejando las manos en la parte baja de la cintura. Según algunos estudios, parece ser que existe una relación entre la altura de las manos entrelazadas y la actitud negativa. A mayor altura, mayor negatividad. Frotarse las manos: tiene un significado positivo, se espera algo bueno, una expectativa positiva, un buen entendimiento entre las partes. Juntar las yemas de los dedos de ambas manos, significa un alto grado de confianza en uno mismo, y una seguridad. Hacia arriba se utiliza cuando se opina sobre algo; hacia abajo se suele utilizar cuando se está escuchando.

Foto  wikimedia.org  Juntar yemas dedos – Angela Merkel

   Cuando cruzamos y agarramos nuestras manos por detrás de la espalda, denota un alto grado de seguridad en nosotros mismos y una clara posición dominante. En cambio, si lo que cogemos por la parte trasera son nuestras muñecas es signo de intranquilidad e inseguridad. Dicen que los pulgares representan la fuerza del carácter, por eso son utilizados para destacar ciertos gestos.Meterse las manos en los bolsillos dejando los pulgares fuera es signo de poderío , de dominación, de seguridad. Lo mismo pero más disimulado, si se meten en los bolsillos traseros. También cruzar los brazos dejando los pulgares fuera, es signo de actitud dominante.

“Las manos y el rostro son los que tienen mayor riqueza de matices a la hora de interpretar el lenguaje no verbal”

   Un dicho popular afirma que “la cara es el espejo del alma”. Pero es mucho más que eso. Cuando la mano tapa la boca, es una señal que suele indicar mentira. Tocarse la nariz de múltiples formas es indicativo de que se está contando algo falso, de que estamos mintiendo. También, frotarse los ojos indica que estamos mintiendo o contando algo falso. Otros gestos que denotan una mentira, o al menos que no se está siendo sincero son: rascarse el cuello, tirarse del cuello de la camisa, apretar los dientes, reírse con la boca muy cerrada y los dientes apretados, etc. No obstante, como se ha dicho anteriormente, los gestos no se pueden interpretar por separado para no obtener conclusiones erróneas. Hay que evaluarlo en conjunto con el momento y las circunstancias.

   Si nos mordemos las uñas, chasqueamos los dedos, o repicamos con ellos sobre la mesa, se están dando muestras de inseguridad y de nerviosismo. Si apoyamos la barbilla sobre la mano, significa falta de interés, aburrimiento. Pero si apoyamos la mano con un dedo sobre la sien denota interés por el tema que se está tratando. También si ponemos uno o dos dedos sobre la mejilla denota un alto interés por el tema. Acariciarse la barbilla o apoyar el pulgar e índice en la barbilla, denota pensamiento, actitud reflexiva, evaluación de la situación, toma de decisiones. Frotarse la cabeza o darse palmadas en ella denota enojo, enfado. En otras ocasiones puede significar un simple olvido.

Foto  Revista Forbes  Brazos cruzados

   Cruzar los brazos, es un signo inequívoco de actitud defensiva. Pero si lo hacemos con los puños cerrados, significa además una actitud hostil. Si los cruzamos dejando los pulgares fuera, entonces queremos demostrar superioridad. Si solo nos agarramos un brazo, es signo de estar pendientes, expectantes. Duda entre cruzar los brazos y crear una barrera o soltar el brazo cogido demostrando confianza en nuestro interlocutor. Otras maneras de crear una “barrera” es sujetando algún objeto contra nuestro pecho (un bolso, un libro, una carpeta, una prenda de vestir como un abrigo, etc).

Foto  love 4 heels  Cruce piernas – mujer.

   El cruce de piernas, al igual que los brazos, denota una actitud defensiva o de cierta desconfianza. Si los brazos, además, sujetan la pierna, significa una actitud cerrada, de terquedad, de inmovilismo. El cruce de piernas estando de pie denota actitud a la defensiva, pero si las mantenemos ligeramente abiertas denota actitud cordial, talante negociador y abierto. Si cruzamos los tobillos la actitud intermedia entre pasar a la defensiva (cruzar las piernas) y actitud de confianza (separar las piernas). Lo mismo puede significar colocar el pie en una varilla de la silla o en algún lugar semi-elevado (una actitud intermedia).

   Los ojos muy abiertos, denotan sorpresa, admiración, mientras que los ojos más cerrados o forzadamente cerrados denotan desconfianza, seriedad, desaprobación. Las personas que miran a los ojos suelen inspirar más confianza y ser más sinceras que las que rehúyen la mirada. Según Allan P., la mirada puede ser: de negocios, la franja comprendida entre los ojos y la frente. Mirada social, que comprende la franja entre los ojos y la boca. Y la mirada íntima que comprende la franja situada entre los ojos y el pecho, pudiendo llegar a recorrer prácticamente todo el cuerpo. Las miradas de reojo suelen demostrar complicidad o una duda, en espera de analizar otro gesto o actitud.

Foto  LawPrieR  Hombre fumando

   Cuando fumamos, también enviamos “señales” a nuestros interlocutores. Cuando se echa el humo hacia arriba, está demostrando un alto grado de seguridad y una actitud positiva. Cuando se echa al frente denota una actitud de entendimiento, de acuerdo con nuestro interlocutor. Cuando se echa hacia abajo, denota una actitud negativa, de rechazo. Si se golpea muchas veces el cigarrillo contra el cenicero, es signo de inseguridad, de falta de confianza. También si se enciende un cigarrillo, y se apaga muy pronto a las pocas caladas, significa un deseo de terminar la conversación. Los fumadores de pipa, según algunos estudios, son más cautelosos y reposados para tomar las decisiones, que los fumadores de cigarrillos.

   En determinadas ocasiones podemos observar que en algunas reuniones se imitan gestosseguramente de forma involuntaria. Esto significa que pensamos de la misma manera que la persona a la que estamos imitando algunos gestos. Es un signo de concordancia con las posturas, o también puede significar un paso de acercamiento a las posturas de su interlocutor. Es una manera de tratar de ganarnos la confianza de nuestro interlocutor. Hay que procurar no imitar de forma voluntaria todos los gestos, ya que podría volverse contra nosotros, y entrar en actitudes más desafiantes y negativas, lo que no sería nada bueno.

   Aunque sería un tema para escribir cientos de páginas, los gestos son tan variados como las personas, y como las situaciones en las que nos encontremos. Por ejemplo, apoyar la patilla de las gafas en la boca, significa que estamos pensando o evaluando una determinada propuesta, o que necesitamos más tiempo para evaluarla. Mirar por encima de las gafas, puede interpretarse como una actitud de incertidumbre o desconfianza, como si deseáramos un análisis más profundo de la situación. Las actitudes no verbales, como hemos visto pueden darnos unas buenas pistas a la hora de saber que actitud tienen  nuestros interlocutores en muchas conversaciones y reuniones.

 articulo de protocolo.org

Vestuario para la noche de Fin de Año -Nochevieja-

Nos encontramos a horas de la noche que da fin al año y para aquellos que todavía tienen dudas de como solucionar el problema de la etiqueta valgan estos consejos extraídos de la publicación especializada Protocolo.

Sugerencias de vestuario para la noche de Fin de Año -Nochevieja-

   La noche de Fin de Año es una de las ocasiones en las que muchas personas aprovechan para lucir las mejores prendas de su vestuario. Se pueden ver modelos tanto prét-à-portercomo modelos de alta costura, en el caso de las mujeres. En el caso de los hombres el esmoquin (smoking) es una de las prendas que más se ve la noche de Fin de Año, aunque también los trajes ocupan un hueco importante en la noche que da paso al nuevo año.

   ¿Qué me pongo? La pregunta que siempre surge cuando hay una fiesta o una celebración. La respuesta, depende del lugar donde vayamos a ir y de las exigencias de etiqueta de ese lugar. En muchos locales,  clubs, sociedades recreativas, etc. esa noche suelen exigir una estricta etiqueta. En la mayor parte de hoteles y clubs no nos dejarán entrar si no vestimos de corbata o de etiqueta.

Para las mujeres

Foto  Thierry  Escaparate vestidos de fiesta para mujer.

   Si queremos ir muy exclusivas y el presupuesto nos lo permite, podemos adquirir un modelo a medida o de alta costura, lo que le garantiza una cierta exclusividad. Además, hay que tener en cuenta que ese vestido no solo nos servirá para esa noche. Lo podremos utilizar en otras ocasiones durante el resto del año. Si no podemos permitirnos un modelo de estas características hay decenas de modelos muy elegantes en las llamas tiendas “low cost” con telas de calidad como el terciopelo, el raso, el moiré y tejidos similares. Estos vestidos de confección pueden personalizarse añadiendo ciertos complementos que les hagan “distintos” de los demás modelos iguales, o muy similares. La ropa prét-à-porter es el pequeño inconveniente que tiene, que nos podemos encontrar varios modelos iguales o similares al nuestro.

   Las joyas que se deberíamos lucir con un traje de noche son las que tangamos de mejor calidad y las más deslumbrantes. Las perlas son muy elegantes, pero el oro y los diamantes resaltan mucho la belleza y son de las piezas más utilizadas con los vestidos de noche.

   El peinado, también admite mucha más complejidad que un peinado de diario y se suelen lucir peinados mucho más elaborados, por no decir complicados, que durante el día. También podemos incorporar algún tipo de pequeño tocado o adornos vistosos para el pelo.

Foto  human hair wigs – kosspa.com  Modelos de peinados

   Los complementos. Un bolso pequeño de metal, carey u otro material de calidad, es un complemento perfecto para un traje de noche. Los guantes largos, o no, también pueden ser un complemento perfecto para su vestido de noche. Eso si, hay que tener en cuenta que los guantes largos se lucen con vestidos sin mangas. También un chal o un echarpe, pueden ser un estupendo complemento, sobre todo si lo sabemos lucir con elegancia y dominanos el arte de colocarlo en los brazos de forma correcta. No es una prenda muy sencilla de llevar si no se tiene costumbre.

   Los zapatos, de tacón alto, preferiblemente cerrados y conjuntados con el resto del vestuario; combinado al menos con nuestro vestido. Los modelos son muy variados y con muchas posibilidades de elección entre la amplia gama de modelos que ofrece el mercado.

“El traje de noche debe ser cómodo y dejar que se mueva con cierta soltura”

   Cuando adquirimos un traje de noche hay que tener en cuenta algunos consejos: elegir un traje cómodo con el que nos podamos mover con cierta soltura. Hay modelos muy bonitos y elegantes pero que apenas dejan libertad de movimientos. Es muy difícil moverse y caminar con ellos.  También, salvo los modelos de alta costura que llevan los sostenes adaptados al mismo, hay que procurar llevar un sostén sin tirantes para probarse los trajes de noche y ver cómo nos quedan. Los tejidos, como hemos dicho de calidad pero que tengan una cierta resistencia. Es una noche muy larga y es una pena ver tejidos y vestidos que no aguantan bien una larga velada.

Para los hombres.

Foto  faungg’s photo  Somking para hombre. Esmoquin caballero.

   Sin ninguna duda el vestuario más utilizado por los hombres para la noche de Fin de Año es el esmoquin (smoking). En este tipo de vestuario, como en el de la mayor parte del vestuario masculino, las novedades o innovaciones son mínimas. Puede haber alguna variación en las solapas, la hechura de los hombros y las mangas, pero con muy pequeñas variaciones.  El esmoquin (smoking) es un vestuario clásico y compuesto por prendas muy estandarizadas.

   Si no hay un etiqueta requerida, y optamos por vestir un traje, hay que elegir uno de corte clásico y de color, preferiblemente, oscuro. Una buena opción es elegir un traje confeccionado con tejidos de gran calidad y acordes al clima del lugar donde va a celebrar la noche de fin de año. Indicamos de color oscuro, salvo que nos encontremos en una zona tropical y la velada sea al aire libre. En estos casos, se permiten utilizar otros tipos de colores y tejidos.

   Los zapatos de cordones y corte clásico, o bien se admiten de corte clásico con hebilla -tipo monkstrap-. Camisas, mejor lisas y sin utilizar colores llamativos. La corbata bien combinada con la camisa y el traje.

Foto  Pelikamo – pelikamo.com  Zapatos para smoking – esmoquin

   Complementos. En el hombre suelen ser muy pocos los complementos utilizados tanto para la etiqueta rigurosa, como para el esmoquin (smoking), tanto como si vestimos de traje. El reloj, los gemelos y algún tipo de anillo, como un solitario o una alianza. El hombre no suele lucir más joyas o complementos. No obstante, la moda y las tendencias que crean los diseñadores, han ampliado, en cierta medida, el número de complementos para los hombres y no es muy extraño ver a los hombres luciendo algún tipo de pendiente, pulsera, collar, piercing, etc.

   Al igual que en el caso de las mujeres, el hombre debe elegir un vestuario cómodo, que le dé una cierta libertad de movimientos.  Cuidado con el traje o esmoquin que nos queda demasiado ajustado, o nos queda corto de mangas, etc. Si hemos cambiado de talla, por la razón que sea, también debemos cambiar de vestuario y no tratar de aprovechar traje o esmoquin que ya no nos queda bien.

“El alquiler de vestuario es una opción cada vez más demandada”

No me lo compro

   Tanto para las mujeres como para los hombres,  hay una opción que nos evita tener que gastar una importante cantidad de dinero en adquirir un vestuario para esa noche, o para otra cualquiera. Si nuestro presupuesto es más bien escaso o si no tenemos una vida social muy activa o, aunque podamos económicamente, no queremos gastarnos ese dinero para dejar un vestido o un traje en el armario durante años, existe la opción del alquiler. Hay muchos establecimientos y empresas que se dedican al alquiler de vestuario de fiesta, desde trajes de alta costura hasta vestuario mucho más asequible con modelos de prét-à-porter que pueden servirnos perfectamente para lucir de forma elegante en noches tan especiales como la de Fin de Año o cualquier otra. Es una opción cada vez más demandada y una forma de cambiar de vestuario todos los años sin tener que gastarse mucho dinero. También es una forma de tener un traje de plena actualidad, e ir a la moda sin tener que adquirir un modelo nuevo todos los años.

   Fin de Año, es una noche para disfrutar de la fiesta. Tan importante como el vestuario es nuestro comportamiento y la compañía de amigos y familiares. Bien vestido, pero educado, no se nos puede olvidar.

   Tengamos presente que “nos reciben según nos presentamos, pero nos despiden según nos comportamos”. Feliz Año Nuevo.

montar mesa para Nochebuena y Nochevieja

publicado en: Mesa, Protocolo | 0

Este artículo forma parte del Especial Navidad de protocolo.org.

Las dos grandes estrellas gastronómicas de la Navidad, en casi todo el mundo, son la cena de Nochebuena y la cena de Nochevieja – Año Nuevo

i-2918-cG.17397.1

Una mesa sencilla y elegante para Nochebuena y Nochevieja

La llegada de las fechas navideñas suele conllevar, en la mayoría de los casos, reuniones y encuentros familiares y de amigos en torno a una mesa. Las dos grandes estrellas de la Navidad, en la mayor parte del mundo, son la cena de Nochebuena y la cena de Nochevieja, amén de aquellas otras mesas que cada región o comunidad celebren como fiesta grande, como puede ser la comida de Navidad, la comida de Año Nuevo, la Noche de Reyes, etc.

i-2918-cG.17790.1

¿Dónde colocar la mesa?

En función del número de invitados y del tamaño de la casaponer la mesa puede ser, en algunos casos, más que una decisión propia una decisión obligada -no hay otro lugar donde se pueda poner-. Es decir, la mesa puede no ir donde quiera sino donde se pueda, donde quepa. Las casas actuales suelen ser pequeñas – no suelen tener un número generoso de metros cuadrados- y en cuyos salones no se pueden hacer muchas filigranas. Una vez localizado el sitio más adecuado hay que contar con la ubicación de las correspondientes sillas y con la facilidad que hay que dar a cada persona o personas que deben ir a la cocina de forma relativamente frecuente (ir a por unos platos, unos cubiertos, traer la comida, la bebida, etc.). Hay que dejar un sitio adecuado para este tránsito. También es importante que la mesa quede bien fija y que no baile o cojee. Es muy incómodo, y peligroso -se pueden caer las cosas- comer en una mesa que se mueva. Los invitados también deberían poder acceder a su sitio con relativa facilidad y comodidad.

Aunque no es lo más recomendable, en el caso de tener dificultad para poner una sola mesa grande, se puede optar por colocar dos mesas más pequeñas que puedan caber de forma separada o haciendo un encaje tipo puzzle o Tetris. Pero siempre hay que hacer todo lo posible porque todos los invitados estén sentados en una sola mesa para poder compartir comida y conversación en un mismo espacio.

Vestir la mesa. Una mesa de etiqueta

i-2918-cG.18417.1
Una vez que la mesa ya tiene “su sitio” reservado, llega el momento de vestirla y decorarla. Al igual que una persona elige su vestuario y complementos, la mesa también tiene su propio vestuario principal, que es el mantel, y sus complementos que son los distintos adornos que la decoran (centros de mesa, candelabros, etc.).

El mantel, siempre que sea posible, de una sola pieza para evitar tonos distintos (es difícil que dos manteles tengan el mismo color, salvo que sean nuevos). Hay que evitar hacer “empalmes” de varios manteles, pueden hacer arrugas que afean y desestabilizan platos, vasos y otros elementos. Unir varios manteles puede dar lugar, en cierta manera, a una pérdida de uniformidad en la mesa al verse los bordes de los distintos manteles que se han unido o solapado.

Un buen mantel debe “colgar” por los lados de la mesa sobre un tercio de la altura que hay entre la mesa y el suelo. En estos casos especiales, se puede hacer alguna excepción y dejar que el mantel pueda quedar algo más corto. Pero así todo, debe colgar un poquito. Si queda demasiado justo es mejor optar por colocar otro mantel de mayor tamaño.

i-2918-cG.19287.1

El mantel, mejor de hilo o algodón, o bien de cualquier otro tejido natural, pero debemos evitar los tejidos sintéticos. Lo que si puede ser es algo más atrevido de color e incluso elegir uno con un llamativo estampado. En Navidad, suele ser bastante habitual, permitirse alguna licencia en cuanto al “vestuario” de la mesa y con ello se pretende darle un mayor ambiente navideño. No obstante, las clásicas mantelerías de toda la vida son también perfectamente válidas para estas fiestas.

Las servilletas a juego con el mantel y del mismo tejido. Dobladas de forma clásica, rectangular o triangularmente, y colocadas a la derecha del plato (o a la izquierda del mismo, si lo prefiere). También se pueden colocar sobre el plato -pero no las debemos colocar dentro de las copas-. Como es Navidad también podemos permitirnos la licencia de hacer alguna doblado artístico de las servilletas.

En función del tamaño de la mesa y del número de comensales que se van a sentar a la misma podemos calcular el espacio que nos queda disponible para la decoración. Podemos colocar uno o varios centros de mesa, candelabros o cualquier otro tipo de adorno. Hay que tener en cuenta que los adornos de la mesa no pueden establecer barreras entre los comensales, ni entorpecer el uso de los distintos elementos de la mesa -salseras, fuentes, salero, etc.-. Tampoco es adecuado poner centros con flores, frutas, etc., que tengan un olor muy marcado pues pueden molestar e incluso llegar a desvirtuar el propio olfato del comensal y no dejarle apreciar el aroma de los alimentos y las bebidas.

Si en la mesa hay varios comensales que sabemos que son fumadores, la elección de candelabros o cualquier otro soporte para velas son muy adecuados, pues las velas encendidas nos sirven para eliminar de forma más rápida el humo de los cigarrillos y los puros.

i-2918-cG.20129.1
Vamos a poner la mesa
Una vez que la mesa ya está vestida con sus mejores galas, ahora le faltan los elementos principales para una comida: vajilla, cristalería y cubertería.

Si optamos por lucir nuestra mejor cubertería, y ésta es de esas antiguas cuberterías de plata o alpaca, que suelen oscurecer o ennegrecer con el tiempo, es bueno darle una buena limpieza unos días antes para que esté en perfecto estado. La limpieza debe ser a fondo, ya que este tipo de metales -los de antes ahora vienen mejor protegidos- oscurecían con facilidad y no eran nada fáciles de limpiar. Por eso es mejor hacerlo unos días antes.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
El orden, tenedores a la izquierda y cuchillos y cucharas a la derecha, siempre colocados por orden de “intervención”. Es decir, los que primero se van a utilizar, los más alejados del plato. Si queremos colocar los cubiertos de postre, encima del plato de forma perpendicular al resto de cubiertos. Los cubiertos deben estar juntos pero no pegados entre ellos. Es decir, no se deben tocar.

En cuanto a la vajilla, podemos colocar un bajoplato o plato de adorno como base; siempre debe ser de mayor tamaño que el plato más grande de mesa que tenga su vajilla. Este bajo plato debe ser una base para colocar otros platos y no se cambia a cada plato. Sobre el plato base o bajo plato reposa un plato llano y encima un plato hondo, o no. Es opcional. Puede ir encima un plato más pequeño o de aperitivos en el cual pueden ir servidos algunos canapés o aperitivos o bien puede servir para tomar ese aperitivo aunque no esté previamente servido. Si hay alimentos con cáscara u otros elementos de desperdicio, este plato de entrantes se cambiará tantas veces como haga falta (es muy típico en Navidad comer marisco, y ello da lugar a que el plato se llene de cáscaras con cierta facilidad). Los platos separados un dedo (1-2 cms.) del borde de la mesa. El espacio entre los comensales debería ser de unos 65-70 cms. para que los invitados se puedan mover con cierta comodidad y soltura en la mesa.

Si ya sabemos que bebidas vamos a servir en la comida, es hora de colocar la cristalería. Frente al plato y ligeramente ladeadas podemos empezar por colocar la copa de agua (que suele ser de gran tamaño, la de mayor tamaño en muchos casos -hacemos esta salvedad porque actualmente hay copas de vino tinto de mucho mayor tamaño que la de agua-), luego colocaremos la copa de vino tinto, y por último la copa de vino blanco. Como durante estas fiestas suele ser bastante habitual y, porque no decirlo, tradicional tomar cava (o champán), podemos poner a continuación de las copas anteriormente mencionadas la copa de cava (tipo flauta).

i-2918-cG.20913.1

La cristalería: La copa de agua siempre irá en la parte superior centrada respecto al plato y hacia la derecha la copa de vino tinto, la copa de vino blanco. La copa de cava-champán, preferiblemente de flauta (largas), ya que conservan mejor las burbujas, irá situada en la parte superior de las copas a la altura de la de vino blanco. No se ha de retirar de la mesa la copa de agua y las de vino, incluso en el momento que sirvamos otra bebida alcohólica; si queremos retirar alguna copa siempre se ha de preguntar al comensal antes de retirarla. Si posteriormente tenemos la costumbre de servir diversos licores, chupitos, etc. lo mejor es que esos vasos o copas los coloquemos en el mismo momento de servir esos licores, y así evitaremos recargar la mesa con demasiadas piezas de la cristalería.

Por último, es bueno tener una luz apropiada para la cena, ni demasiado tenue ni demasiado fuerte. La mejor luz es la indirecta. La temperatura de la estancia agradable, entre 20 y 23 grados. El ambiente con un aire limpio y bien ventilado. Si hay fumadores, les podemos pedir que fumen en otro sitio distinto del que va servir de comedor donde comerán todos los invitados. Si queremos, podemos tener una suave música de fondo durante la comida pero a un volumen muy bajo para que apenas se oiga y no moleste. Por favor, mejor no poner villancicos estridentes y repetitivos.

Normas Protocolo Importantes en la Mesa

1. A la mesa es esencial presentarse limpio y arreglado.

  1. Al sentarse, evite dejarse caer en la silla.

  2. No pase los brazos detrás de la silla, ya que puede ser muestra de pereza.

  3. No se balancee en la silla, causa muy mala impresión.

  4. Nunca coma recargando los codos sobre la mesa.

  5. Al hacer uso de los cubiertos, baje los codos manteniéndolos junto al cuerpo.

  6. Hay que tomar en cuenta a las personas que están con usted en la mesa y no dedicarse sólo a comer un bocado tras otro.

  7. Al comer, mantenga la boca cerrada, hasta que el alimento llegue a sus labios, no la abra con anticipación.

  8. Una vez que esté la comida en la boca, mastique con la boca cerrada, evitando los ruidos.

  9. Hablar con la boca llena es muy desagradable, no lo haga.

  10. Nunca lleve las manos a la cara mientras come y menos aún use los cubiertos o los dedos para rascarse.

  11. No se estire en la mesa, es de muy mal gusto.

  12. Nunca meta el pan o la tortilla al plato para limpiarlo.

  13. Nunca se chupe los dedos, ni se limpie los dientes con la lengua o las uñas.

  14. Jugar con los cubiertos y darle vueltas al salero, no es correcto.

  15. No tome los cubiertos como si fueran plumas y se dispusiera a escribir, use la forma adecuada.

  16. Para enfriar la sopa no se debe soplar, ni llenar la cuchara y dejar caer el chorro en el plato o la taza, simplemente espere, o bien, muévala un poco con la cuchara.

  17. Por muy caliente que esté la sopa, si empieza a tomar de la que está encima, por la orilla del plato, no tendrá el menor problema.

  18. Cuando quede poca sopa, tómela suavemente con la cuchara hacia dentro del plato, pero nunca incline este para recoger el resto.

  19. Mientras tomamos la sopa o cualquier otro alimento, no debemos golpear los cubiertos en el plato, hay que procurar usarlos con toda suavidad.

  20. No haga señas ni gestos de entendimiento con alguna persona que se encuentre al otro extremo de la mesa.

  21. Son los alimentos los que se llevan a la boca y no la boca a los alimentos, no se agache al comer, ligeramente inclinado es lo correcto.

  22. Si al servise se le cae algo al mantel, recójalo con el cuchillo y póngalo a la orilla del plato, lo que no debe hacer es comerlo o recogerlo con la mano.

  23. Mostrar ansiedad frente a un plato de comida, porque le gusta mucho o porque tiene mucha hambre, es de mal gusto. Unos minutos de espera en nada perjudican y la naturalidad es el mejor principio de la educación.

  24. Levante ligeramente la cabeza cuando tome líquidos, pues el borde del vaso o la tasa no debe tocar su nariz.

  25. No empine botellas ni vasos con el fin de tomar hasta la última gota, en nada le aliviará esa ínfima cantidad y es mejor mostrarse mesurados que ansiosos.

  26. Cuando le pongan o retiren el plato, aparte amablemente el brazo correspondiente a fin de facilitar el servicio, y lo que es más importante, sea atento con la persona que sirve.

  27. Al servir agua, refresco o jugo, tanto el cuello de la botella como la boca de la jarra no deben tocar el vaso.

  28. No tome líquidos en pequeños sorbos, sino una vez que los necesite, acostumbre no hacerlo después de cada bocado.

  29. Una de las faltas más graves que puede cometer es tomar líquidos cuando tenga comida en la boca.

  30. Fuera de la mesa, en paseos de campo, o donde ofrezca inseguridad la higiene de los vasos, puede tomar directamente de la botella.

  31. Si le sirven un refresco con popote, deje un poco de líquido para no hacer ruido.

  32. No encienda el televisor o el radio durante la comida, a menos que toda la familia esté de acuerdo.

  33. No debe pedir repetición de la sopa, el guisado o el postre, pues se supone que han preparado una porción por persona.

  34. No hay necesidad de comer todo lo que le sirvan, ya que sólo puede ser responsable de aquello que usted se sirve y que se supone hace de acuerdo con su apetito.

  35. No gire el plato para comer lo del otro extremo, coma lo que tenga frente a usted.

  36. No haga preguntas a una persona en el preciso momento en que se lleva el bocado a la boca, pues no podría contestar debido a que no se debe hablar con la boca llena.

  37. En la mesa no hable de muertes ni de accidentes, ni cualquier tema de esta índole.

  38. Si cuando come entra alguna persona, después de saludarla, diga: ¿Gustas?, pero si es usted la persona que entra y alguien está comiendo, diga: Buen provecho.

  39. Las tazas tienen asa para que tome de ella, no con toda la mano.

  40. Sírvase el azúcar que necesite, pues una vez mojada la cuchara no es correcto meterla nuevamente en la azucarera, a menos que haya una especial dentro de la misma.

  41. En todo momento cuide su lenguaje, pero en la mesa muy especialmente.

  42. No ofrezca cubiertos ya usados, sobras de pan o bebida de su propio vaso.

  43. Para pasar algo a una tercera persona, es mejor pedir a quien está cerca de usted que por favor lo haga.

  44. Tome el vaso desde abajo, si lo desea, coloque un dedo debajo o dos, el meñique y el anular dan seguridad.

  45. Para servir un vaso, tómelo y se colóquelo asiéndolo por debajo, es antihigiénico tomarlo por arriba.

  46. Puede llenar un vaso máximo hasta dos tercios de su capacidad, colocando una servilleta entre el vaso y el plato que lo sostiene.

  47. Nunca sirva la sal con los dedos.

  48. Al usar el salero, póngalo horizontal, controlando con suaves gopecitos de su dedo índice sobre el salero. Evite moverlo de arriba abajo.

  49. Si le piden el salero o algún otro condimento, páselo antes de usarlo.

mesa
  1. Cuando un invitado rompe algo por accidente, la anfitriona o anfitrión no debe apenarlo. Una invitación implica la responsabilidad de hacer al invitado gratos los momentos que pasa en su compañía.

  2. Si usted ve que ha manchado a su vecina o vecino, excúsese por el incidente y ofrezca su servilleta para que ella o él se limpie, en vez de hacerlo usted, para evitar equivocadas interpretaciones.

  3. Si se le presenta la necesidad de usar el pañuelo, ocupe sólamente un lado y hágalo oprimiendo la nariz hacia la punta, así puede limpiarse sin hacer ruido. Acostumbre sonarse antes de salir de casa.

  4. Al toser o estornudar, aplique el pañuelo a la boca y nariz, procurando volver a un lado la cara.

  5. Cuando sienta la necesidad de bostezar, tape siempre la boca con la mano antes de iniciar el bostezo.

  6. Bostezar es una necesidad normal, hágalo sin exageraciones.

  7. Si su estómago hace ruido, no lo comente ni se apriete el estómago, actúe como si nada hubiera pasado.

  8. Eructar por gusto es falta de educación.

  9. Si eructa por enfermedad o involuntariamente, no se golpee en el pecho. Lleve su mano a la boca y sólamente diga en voz baja: ¡Perdón!, pero no se avergüence.

  10. El uso del palillo debe ser en privado, nunca en la mesa.

  11. Apuntar con el dedo es falta de educación, con la vista o con la cabeza es lo correcto. Sólo en caso de necesidad con la mano.

  12. Al comenzar a arreglar una mesa, se cubre esta primero con un paño grueso y después se pone encima el mantel, con el objeto de proteger la madera y atenuar el ruido de los platos.

  13. Es de caballeros que los hombres ayuden a jalar la silla al sentarse su compañera o vecina.

  14. Cuando se anuncia que la comida está servida, es descortés hacer esperar.

  15. La señora o señorita, se sienta siempre por costumbre, a la derecha del señor. Él se coloca en su asiento después que ella lo hace.

  16. Al invitado de honor debe señalársele su asiento a la cabecera de la mesa, o bien, junto a los señores de la casa.

  17. En una reunión, conversar sólo con una persona que le simpatiza o le interesa, olvidándose de las demás, es falta de educación.

  18. Si desea hablar con una persona que está lejos de usted, evite hacerlo por la espalda de quienes están entre usted y su interlocutor.

  19. En un sitio público no debe hablar en voz muy alta.

  20. Cuando habla con un persona, no debe dirigir marcadamente la mirada alrededor, para ver quién pasó o quién llegó, es como si diera la espalda a su acompañante.

  21. En un bufé pase siempre el plato con una servilleta por debajo.

  22. Ningún alimento blando se corta con cuchillo, por ejemplo: el huevo.

  23. Cuando se ofrece algo en la mesa, es costumbre hacerlo por la izquierda.

  24. La persona que sirve en casa debe llevar la bandeja a nivel de la cintura.

  25. En la mesa no debe sacar la polvera y retocarse el maquillaje.

  26. Nunca se levante de la mesa si el anfitrión o anfitriona no lo ha hecho.

  27. Si usted tiene que retirarse enseguida, no abandone el comedor sin antes ofrecer una excusa.

  28. Para disponer una mesa, empiece por colocar los cubiertos según el orden de la comida, sobre los lados de afuera hacia adentro. A la derecha cucharas y cuchillos, a la izquierda diversos tenedores según el menú.

  29. Cuando termina con la sopa, deje la cuchara en el plato, con el mango hacia la derecha.

  30. Siempre parta el pan con sus dedos.

  31. Nunca se lleve el cuchillo a la boca.

  32. Es correcto usar dos tenedores al comer pescado.

  33. Es correcto detener el bocado que va en camino para terminar una frase.

  34. Es correcto conversar con el cuchillo y el tenedor en las manos mientras come, pero no lo es accionar con ellos.

  35. Nunca coma, beba o ejecute una acción con una mano, mientras sostiene con la otra un cubierto, un vaso o una taza.

  36. El pollo, en un día de campo, cómalo sosteniéndolo con una mano, no con las dos. A la mesa siempre coma el pollo con el tenedor y el cuchillo.

  37. Al exprimir limón use el exprimidor o un tenedor.

  38. Sirva las verduras junto con el plato fuerte.

  39. Si come elote, cómalo en forma circular, no a lo largo; éste debe ser ingerido sólo en comidas informales.

  40. Sirva la toronja en mitades.

  41. Corte la manzana en cuartos.

  42. La pera, igual que la manzana.

  43. Tome las uvas con los dedos.

  44. Para el plátano utilice el tenedor y el cuchillo.

  45. Coma la sandía ulizando tenedor y cuchillo, las semillas visibles y las que encuentre en la boca, regréselas al plato con el tenedor.

  46. El melón es más fácil de comer ya que es posible quitarle las semillas antes de llevarlo a la boca. Si desea comerlo en mitades, hágalo con una cucharita.

  47. Para el mango existe un tenedor especial, si no lo tenemos, podemos utilizar un tenedor normal.

  48. Las bebidas en la mesa deben ser servidas por la derecha y arriba de los cubiertos.

  49. Coloque las copas siempre al frente, ordenándolas de derecha a izquierda, vino blanco o tinto y al final la copa de agua.

  50. Llene el vaso de agua antes de sentarse a la mesa.

  51. El señor de la casa prueba antes el vino para cerciorarse que no está avinagrado.

  52. El vino blanco, seco o dulce, no se debe helar demasiado. Consúmalo con carnes blancas, aves y mariscos.

  53. Tome el vino tinto o rojo, delgado o grueso, con carne de res, hígado, jamón crudo o cocido, pato y algunos quesos.

  54. El champaña se sirve como brindis, en las recepciones, antes de las comidas o los postres.

  55. El champaña se sirve en la clásica copa champañera, este vino puede ser ofrecido a todas horas y en todas las comidas, helado y en copas también frías.

  56. Parta la carne conforme la ingiere, no la parta toda a la vez.

  57. Al quitarles la carnita a las aceitunas, deposite el huesito en el tenedor o en la cuchara y póngalo en el plato, a un lado.

  58. Al comer espagueti, déle con el tenedor dos vueltas hacia adelante y, si es necesario, dos más hacia atrás. Para asegurar que no resbale de los dientes del tenedor, córtelo con el cuchillo.

  59. Después de comer, deje la mesa impecable, sin migajas o restos de comida.

  60. Antes de servir el postre, limpie la mesa de platos y cubiertos, incluso los que no se usó, excepto copas y vasos.

  61. Un buen café es el complemento de una buena comida.

  62. Si toma café o té sin estar sentado a la mesa, sostenga el plato y taza en la mano izquierda y lleve la taza a la boca con la mano derecha.

  63. Nunca deje la cucharita dentro de la taza, su lugar está a la derecha, sobre el plato.

  64. Al ofrecer cigarros, acerque la cajetilla, no saque cigarro por cigarro, la lumbre es un detalle de cortesía.

  65. Al fumar cuide que el humo no llegue a la cara de otra persona, si accidentalmente ocurre, no deje de disculparse.

  66. Para hablar, quite el cigarro de la boca.

  67. Las plantas, los platos, etc., no son lugares apropiados para tirar la ceniza. Pida un cenicero.

  68. Acerque el cenicero a la persona que lo necesita y diga: ¿Me permite?, no se lo dé directamente.

  69. Respete los lugares donde hay letreros que no permitan fumar, recuerde que hay fuertes razones para pedirlo.

  70. Nunca debe dar una taza, una copa o un vaso en la mano, déjelo en una mesita junto a la persona, con una base para que no manche la cubierta.

  71. Hablar un idioma desconocido para alguna o algunas de las personas del grupo es una falta de educación.

  72. Para despedirse estando en una reunión, no es necesario que se entere todo el mundo, pero sí debe enterar a sus anfitriones y luego retirarse en silencio.

  73. El tocar la bocina no es un modo correcto de anuciarse, debe acercarse a la puerta.

  74. Cuando decida retirarse de una casa, pongáse de pie, despídase y no entretenga al anfitrión media hora en la puerta.

  75. Conteste siempre si acepta o no la invitación que le hagan. El silencio no es correcto en este caso.

  76. En su casa, póngase siempre de pie para recibir a la persona que llega.

  77. Si tiene perros, no los ponga frente a las visitas, pueden no gustar de ellos, temer que les hagan daño o les manchen la ropa.

  78. No hay que insistir demasiado con una persona quien se niega a aceptar lo que se le ofrezca, la moderación ayuda siempre.

  79. Cuando entregue dinero a una persona, póngalo dentro de un sobre.

  80. Cuando algo le cause mucha risa en la mesa, procure no reírse estruendosamente, sino con mesura

protocolo

Autor desconocido

Reglas de cortesía en el mundo.

publicado en: Protocolo | 0

protocolo_empresa2

Caroline Wyatt, corresponsal de la BBC en París, relataba recientemente su estupor cuando en una cena (dinner party) a la que asistían políticos, un filósofo, un banquero y dos o tres de sus mujeres en un apartamento chic de París provocó casi una reacción de pánico al osar alargar el brazo y servirse un segundo vaso de vino por propia iniciativa: “Todo el mundo quedó en silencio mientras el líquido caía ruidosamente… Estaba claro que había dado un paso en falso, pero yo aún no sabía muy bien dónde estaba mi error”, comenta.

Como pronto descubriría, las puntillosas reglas de la cortesía gala ordenan que una señorita nunca debe echar mano de la botella y, ni mucho menos, llenar su vaso. Debe esperar a que lo haga el anfitrión o cualquier varón que la acompañe. Puede parecer un capricho irracional, insensato o machista. Pero como explicó el fino Goethe al bruto de Beethoven, la cortesía cuesta poco y hace infinitamente más agradable la vida de nuestros semejantes. Es el cotidiano tributo que debemos pagar los hombres para que la racionalidad rija nuestras relaciones.

Si, por ejemplo, la periodista británica se hubiese encontrado en Moscú, habría descubierto que puede alargar el brazo hacia la botella todas las veces que quiera, a condición de que, al servirse, levante su copa y pronuncie un bonito brindis. Porque, como explican los rusos, “beber sin brindar es alcoholismo”. En Rusia quedará como una emperatriz si llena el vaso cuatro, cinco o seis veces y, en cada una de ellas, pronuncia un brindis original y genuino. Cuanto más prolijo, mejor.

Cada país tiene sus “rarezas” que a los paisanos les parece la cosa más natural y obligada del mundo y a los forasteros, la excentricidad más incomprensible. Pero, como insiste Goethe, no cuesta tanto y tiene más ventajas que inconvenientes.

Hubo un tiempo en el que la cortesía parecía limitada a las Cortes de Versalles, Madrid y Viena. Después, la diplomacia descubrió el valor inapreciable de la etiqueta para limar asperezas y salvar obstáculos a la concordia. Quizás con cierta exageración la diplomacia soñaba que con buenas maneras se impiden las guerras. Sí, una ilusión, pero en un mundo regido por el choque de civilizaciones, no nos queda más remedio que aferrarnos a la vieja escuela diplomática. Y asumir que las buenas maneras ya no son un ritual destinado sólo para nuestra pequeña tribu. Que la cortesía debe ser universal y que si queremos progresar en los negocios o en la paz más nos vale aprender las reglas de buena educación de todos nuestros semejantes.

El mundo musulmán -otro ejemplo- es de los más intrincados… y de los que más nos conviene aprender. Un somero conocimiento de elementales normas del “honor” en el Islam habría evitado muchas desgracias en la guerra de Irak. No se habrían cometido sandeces como el de registrar domicilios con perrazos. Porque, ya a nuestra más cortés escala, conviene saber que, si invitamos a un musulmán a casa, más vale encerrar al perro.

Los canes son considerados animales impuros en el Corán. Y muchos musulmanes no pueden evitarlo: les provoca repelús la cercanía de esos animales… algunos no soportarían un lametazo. Cuando se siente delante de un árabe tenga cuidado de no mostrarle la suela del zapato. Lo consideraría una grosería y una falta de respeto. El anterior Rey de Marruecos, Hassan II, dio por acabada una entrevista en la televisión francesa cuando el entrevistador puso las piernas en escuadra y le mostró la luciente suela del zapato. Si sospechamos que nuestro interlocutor es más bien quisquilloso, lo aconsejable es no cruzar las piernas.

Capítulo especialísimo es el de las buenas maneras entre una mujer occidental y un musulmánmás o menos estricto. Éste no es el lugar para analizar si el Islam es o no es machista. En el mundo de las buenas maneras, el musulmán suele asumir que las mujeres europeas tienen su propio código de conducta. Pero su mentalidad es profundamente conservadora -en el sentido más occidental del término-, y se sentirá algo más que turbado si su interlocutora viste con el ombligo al aire, enseña las piernas o le levanta la voz. Es una mentalidad un poco como la de don Marcelino Menéndez y Pelayo, que era un sabio, aunque dicen que también un poquito misógino.

Si un árabe concede su amistad a un europeo, a modo de saludo, le estampará sin rubor un par de besos. En cambio, si una mujer intenta estrecharle la mano, puede dejarle con el brazo extendido y colgado en el vacío. La mujer europea está en su derecho a enfurecerse. Aunque lo del apretón de manos es aún una costumbre exótica para muchos árabes, que prefieren saludarse llevándose la mano al corazón y deseándose la paz, como en tiempos del Romancero.

Y es que algunas de nuestras efusiones pueden resultar muy embarazosas en otras culturas.En el tecnológico Japón, por ejemplo, pueden causar mucho embarazo nuestras presentaciones con besos y abrazos. La cortesía nipona guarda las distancias y ama el recato y cierta severidad en el trato. Incluso en las más desenfadadas relaciones comerciales, conviene avanzar muy lentamente en el trato personal. Antes de una cena de trabajo es muy recomendable intercambiar tarjetas de visita. A los asiáticos, en general, les encantan las tarjetas de visita vistosas y bilingües. Y ya sentados a la mesa, cuide de no hacer preguntas más o menos personales. En eso, los nipones son como británicos.

Tal vez todos estos ritos nos parecen exóticas extravagancias. Pero, si nos ceñimos a nuestra propia cultura, descubriremos que el ritual occidental de las buenas maneras es mucho más complicado que todos los demás. Si no queremos desentonar en un elegante salón francés, debemos tener en cuenta algunas normas caprichosas, pero, a su manera, de una profunda sabiduría.

Debemos saber que nunca conviene llegar a la hora fijada, sino al menos media hora más tarde. Que el foie gras no se extiende sobre la tostada, sino que se comen ambos elementos por separado. Que los espárragos se comen con las manos, pero que éstas no deben utilizarse para la fruta. Que para el helado se emplea tenedor y no cuchara. Que no es bonito decir “Bon appetit” a los comensales. Que, cuando seamos invitados, lo apropiado es regalar una caja de bombones, y no vino, no vaya a sospechar el anfitrión que no nos fiamos del suyo. Y que una vez que estemos sentados a la mesa, jamás, bajo ningún concepto, debemos levantarnos de la misma. Y ni mucho menos decir aquello de: «¿Dónde está el servicio?» Hay que esperar a que los demás comensales se hayan puesto en pie e indagar por el cuarto de baño. Que para modales complicados, los del Occidente cristiano.

Articulo de protocolo.org

EL PROTOCOLO MARCA NORMAS SEGUN LAS OCASIONES

Normas flexibles para cada momento y circunstancia.

Tienes una cita importante, una cena formal o una boda con caché. Y llega ese temido momento: ¿Cuándo tengo que usar cubiertos? ¿Dónde me siento? ¿Cómo tengo que vestirme? Toca enfrentarse al protocolo. Pero cada libro dice una cosa y hay miles de normas contradictorias, y algunas absurdas. ¿Hay que seguirlas siempre? Depende del entorno y del momento.

Lo primero en lo que coinciden los expertos es que el protocolo es mucho más flexible de lo que podríamos imaginar. Y que hay una regla que gana a las demás: el protocolo lo elige el que organiza el acto. Así que da igual lo que digan los libros porque el que pone la casa, manda. “Si haces caso a lo que dicen los libros y a la cantidad de reglas de protocolo que hay, vas a una cena y al final no comes”, dice Carlos Fuente, director del Instituto Universitario de Protocolo de la Universidad Camilo José Cela.

Aprendida la regla básica, hemos preguntado a varios expertos sobre cuáles son las reglas más sorprendentes y las situaciones más absurdas que se producirían que siguiéramos el protocolo en el sentido más estricto.

Aquí está este antimanual con las normas que puedes saltarte:

1. Cuando se baja una escalera acompañando a una señora, el hombre siempre va delante para que, si ella se cae, no se haga daño. “Esto no tiene sentido en una oficina en la que los dos son compañeros de trabajo y el hombre va lleno de papeles”, dice Gerardo Correas.

Foto  Sigfrid Lundberg  Escaleras de Lund Central Station.

2. Llevar la pamela durante toda la boda.  Eso significa que si una invitada opta por el sombrero, le toca aguantar el cóctel, la comida y la tarta con él puesto, aunque sea tan grande que se choque con los vecinos de mesa. “Un ejemplo que demuestra que es una norma sin mucho sentido: la infanta Elena en la boda de su hermana Cristina fue a la iglesia con una pamela enorme. Lo inflexible del protocolo dice que no se la puede quitar. La infanta se llevó a una peluquera y en el intermedio entre la ceremonia religiosa y el banquete se la quitó y apareció perfectamente peinada”, explica Correas. En la imagen inferior podemos ver la incomodidad de una gran pamela hasta para hacerse una foto.

Foto  Casa Real Holanda  Máxima de los Países Bajos con su marido Guillermo Alejandro.

3. Sentar a los matrimonios separados en la mesa. Pero si son novios, sentarlos juntos. “Es la llamada norma del descanso matrimonial y se hace para intentar que haya más integración entre los comensales. Lo curioso es que tradicionalmente se permitía que si la pareja no estaba casada se pudieran sentar juntos. Algo que no parece tener mucho sentido ahora porque ¿qué más da que estén casados o que no?”, cuenta Carlos Fuente.

Foto  Edsel Little  Mesa en la cocuna de Dante.

4. Usar las tarjetas para enviar un mensaje (más allá de lo que se escribe). “Al igual que existía un lenguaje de los abanicos, existe uno de las tarjetas. Según cómo las dobles quiere decir una cosa u otra: por ejemplo, doblar la esquina superior derecha significa visita, la inferior derecha es de pésame, la superior izquierda de despedida, etc. Hoy en día están absolutamente caducos y sería sorprendente que alguien las usara”, recuerda Bárbara de Senillosa.

Foto  protocolo.org  Significado tarjetas de visita.

5. Esperar en el primer plato pero no en el segundo. Pues sí, sí hace falta esperar en los segundos. “El tópico de que en el segundo plato sí se puede empezar a comer aunque no estén todos servidos es absurdo. Si no se puede en el primero lógicamente tampoco se puede en el segundo”, dice Correas.

Foto  Michael Coghlan  Comensales eligiendo sus platos.

6. Hacer reverencias excesivas. “No hay que hacer ninguna inclinación de rodilla ante los reyes. No es necesario y es antiestético. Se hacía antes porque los vestidos de gala eran largos y el gesto era casi imperceptible pero ahora que se les ven las piernas a las mujeres, no tiene sentido y parece incluso algo machista”, opina Fuente. “También son ridículas las inclinaciones excesivas, como las que en ocasiones hacen los mandatarios occidentales ante los orientales. Una ligera inclinación de cabeza basta”.

Foto  nydailynews  Visita a Tokio. Reverencia de Barack Obama al emperador de Japòn Akihito.

7. Poner fórmulas en francés en las invitaciones. “Por ejemplo: SE RUEGA CONTESTACIÓN, con las iniciales en francés (R.S.V.P. – Respondez S’il Vous Plait). Es una cursilada”, dice Correas.

Foto  Antonio  Invitación para una ceremonia.

8. Comer con la mano solo el pollo y los espárragos. “Hay muchas cosas que se pueden comer con la mano. Dependerá del sitio, de con quién estés, de qué se esté haciendo”, explica Correas. Bárbara de Senillosa también está de acuerdo: “Protocolariamente, los palillos no existen. El aperitivo se come con las manos, no hay nada más ridículo que perseguir una aceituna con un palillo. Croquetas, tortilla, minisandwiches… Y, si no, con unas cucharitas especiales para ello”.

Foto  NYT  Obama come pollo con las manos.

9. Llevar traje oscuro y corbata en todos los actos oficiales. “Yo soy muy defensor de la corbata pero ¿acaso no hay ahora trajes mucho más elegantes que no llevan corbata?”, reflexiona Fuente.

Foto  BBQ’sOnSunday  Actores vistiendo traje con y sin corbata.

10. Comer los langostinos con la mano. “Si voy a una casa y me ponen cubiertos, digan lo que digan los libros, en ese momento se come con cubiertos. Lo mismo al revés: si no me ponen cubiertos, por mucho que esté empeñado que se puede comer con cubierto, no los pediré para comer”, explica Gerardo Correas.

Foto  romerijo.com  Comer langostinos con las manos.

11. Colocar a los asistentes alternando hombre –  mujer – hombre – mujer. “Las posibilidades de que haya el mismo número de hombres que de mujeres en una reunión son bastante pocas”, explica Correas. Fuente resalta otro aspecto: “En teoría, a la esposa de un invitado hay que ponerle ‘señora de’ y el apellido del marido. Pero es absurdo tratarlas solo como esposas de alguien, así que es mejor poner el nombre siempre que se pueda”.

Foto  Ville Oksanen  Celebración formal de una asociación.

12. Usar solo la tercera persona en una conversación “real”. Aunque probablemente las posibilidades de que te encuentres con un rey o una reina sean pocas, el protocolo estricto dice que a un monarca nunca se le trata de usted, sino que se le habla en tercera persona, refiriéndose a él como su Majestad.

Foto  dailymail.co.uk  La reina de Inglaterra cena con el presidente francés Francoise Hollande.

Expertos consultados.

Gerardo Correas Sánchez, es presidente de la Escuela Internacional y de Protocolo y director de área de Protocolo de la Universidad Europea de Madrid. Carlos Fuente es director del Instituto Universitario de Protocolo de la Universidad Camilo José Cela.

Bárbara de Senillosa, directora de Relaciones Institucionales de la Escola Superior de Protocol i Relacions Institucionals.

Articulo publicado en protocolo.org